El mes pasado el Instituto Médico San Juan comunicó el cierre de la terapia intensiva debido a los costos que representa el área y a la falta de recursos para cubrir lo necesario. Pese a ello, el número de camas en las UTI (Unidad de Terapia Intensiva) continúa en ascenso, convirtiendo a San Juan en una de las provincias con mayor cantidad de camas por cantidades de habitantes, casi similar a los promedios que se manejan en países desarrollados.
Conforme a los datos suministrados por la Asociación de Terapia Intensiva de San Juan, actualmente hay en la provincia hay 135 camas en las UTI, destinadas a terapia intensiva como intermedia, tanto en hospitales de la órbita pública como en instituciones privadas de salud.
El número se incrementó el mes pasado cuando el Sanatorio Argentino inauguró la Terapia Intensiva de Adultos, sumando 16 camas. Estas camas ya están funcionando y destacan por lo moderno de su equipamiento.
De esta manera, en lo que respecta al sector privado, se calculan que hay entre unas 80 y 100 camas. “Este número se considera adecuado para una población de 800.000 habitantes”, destacó el doctor Ernesto Vera, quien se encuentra actualmente al frente de la Asociación. Por su parte, en la órbita pública hay 35 camas en total, distribuidas en tres hospitales: Rawson, Marcial Quiroga y San Roque, en Jáchal.
Si bien la cantidad de camas es óptima, el doctor Vera señala la importancia de sumar UTI en la periferia. De esa manera se podrían salvar más vidas si se tiene en cuenta que el traslado de un paciente que no está estabilizado pone en riesgo su vida. Al abrir UTIs en los departamentos por fuera del Gran San Juan, no solo se estaría cubriendo una necesidad, sino que además se posicionaría a San Juan por encima de otras provincias del país.
De acuerdo a lo explicado por el doctor Vera, generalmente en los países desarrollados suele haber 1 cama por cada 100.000 habitantes; mientras que, en los países en vías de desarrollo, como los de América Latina, se calcula 0.5 camas por cada 100.000 habitantes. “San Juan tiene un número adecuado en comparación con los países desarrollados. Esto nos permite, por ejemplo, poder tener la posibilidad de atender a todos los pacientes que necesiten una cama, sin tener que rechazar pacientes por falta de espacio”, indicó el profesional.
Que San Juan se maneje en promedios óptimos en torno a las unidades de terapia intensiva y la cantidad de camas no es un tema menor si tenemos en cuenta que no solo hay un mayor margen de contención de pacientes críticos que en otras zonas serían rechazados, sino que pese a la crisis financiera que atraviesa la salud privada, este aspecto en particular que tomó mayor relevancia durante la pandemia por Covid-19 no se ha descuidado.