La automedicación consiste en tomar un remedio sin la prescripción de un médico por un dolor o malestar. Si bien esto puede aliviar los síntomas, también puede tapar un problema mayor que con el paso del tiempo se puede volver en una enfermedad sin retorno. Ante el malestar estomacal sucede lo mismo y para conocer los riesgos de la automedicación, Tiempo de San Juan dialogo con la médica gastroenteróloga María Paula Rosales, quien brinda atención en el Hospital Guillermo Rawson.
En una primera instancia comenta que la mayoría de los pacientes que llegan a consultas, lo hacen con síntomas, que pueden ser de los más variados, como cambios de hábitos evacuatorios, sea diarrea o constipación, acidez, dolor localizado en alguna parte del estómago, hinchazón entre otros. Muchos pacientes llegan por derivación de médico clínico u otro especialista.
“Lo que pasa es que al consultorio caen muchos pacientes medicados, por otros médicos o por ellos mismos. Más del 50% de los medicamentos que se venden son de manera inapropiada y la mitad de los pacientes no lo toman de manera correcta. Por ejemplo, el omeprazol que se vende en cualquier farmacia lo toman mal, potenciando otros síntomas o tapándolo, lo que puede traer muchas complicaciones”, comenta la profesional.
Y continúa: “Automedicarse es un hábito muy frecuente y es necesario tomar consciencia. Cuando se recurre a la automedicación se pueden enmascarar procesos clínicos que son graves. Tomando medicamentos, si uno no sabe las interacciones, se puede interferir con otras drogas que se están tomando. Lo que se consume mucho es el analgésico. Hay muchos pacientes que llegan medicados sin tener protección gástrica, y lo que pasa es que ante un dolor abdominal se toman un analgésico, y esto puede agravar el problema”.
Ante un malestar estomacal, la automedicación puede generar intoxicación, diarrea, dependencia, resistencia a medicamentos. También puede ocultar los verdaderos síntomas y demorar así la posibilidad de un tratamiento adecuado, anular la efectividad de otros medicamentos y en caso más graves, provocar gastritis, úlceras o una gastropatía.
Pero la automedicación no es solo de fármacos, ya que también hay personas que, ante el rechazo de tomar algún remedio, se inclinan con la ingesta de “remedios caseros”.
“Hay algunas hierbas o té que tienen un efecto beneficioso, por ejemplo, la menta ante el intestino irritable. Pese a ello, hay que tener mucho cuidado con el consumo de algunos. Por ahí se toman “preparados magistrales” y pueden tener efectos secundarios severos, y personalmente no los recomiendo, al igual que los suplementos para adelgazar”, remarca la especialista.
Además, aclara que, si bien alivian el malestar, en caso de continuar presentándose en otros momentos y fuera de la relación con la ingesta de comida, la persona debería hacer la consulta médica en vez de continuar con el consumo de té o remedios.
¿Qué hacer ante un malestar estomacal entonces? La recomendación de la profesional es no dejarse estar y realizar la consulta médica si hay presencia de dolor, ya que los motivos pueden ser amplios y diversos.
También es importante tener en cuenta la posibilidad de realizar un chequeo preventivo, al menos una vez al año, para no descuidar los órganos del sistema digestivo y evitar la aparición de problemas a futuro que se podrían haber evitado con una consulta temprana.