El nuevo año es algo imposible de evitar, está intrínsecamente relacionado con la conciencia de tiempo; por ello, para muchos, es un proceso que los enfrenta y sacude de manera emocionalmente profunda, ya sea positiva o negativamente.
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SUSCRIBITEEl nuevo año es algo imposible de evitar, está intrínsecamente relacionado con la conciencia de tiempo; por ello, para muchos, es un proceso que los enfrenta y sacude de manera emocionalmente profunda, ya sea positiva o negativamente.
Como en todo proceso de cambio, aceptar es fundamental para manejar las modificaciones que dicha transición impliquen. Realizar un balance de lo logrado hasta ese momento y visualizar las posibilidades que presenta el futuro es una buena forma de aceptación como te hemos explicado en anteriores artículos.
Para algunos el balance puede no ser positivo y, la mayoría, verá al año nuevo como la oportunidad de que las cosas mejoren. Son aquellos con balance negativo y una visión pesimista del futuro, los que pueden experimentar síntomas de depresión.
La finalización del año es el momento en el que más se deteriora la salud mental de las personas, así como también la época en la que se detonan y emergen aquellos problemas relacionados a los trastornos psicológicos, que no sabíamos que estaban allí.
La forma de darte cuenta de que estás atravesando por una depresión en fiestas de fin de año, es a través de los siguientes síntomas:
• Tristeza extrema y sin razón aparente
• Reflexionas más tiempo del que accionas
• La nostalgia se ha apoderado de ti
• Te invaden los pensamientos negativos y el pesimismo
• Padeces insomnio o duermes demasiado
• Has experimentado cambios en tu apetito
Para conseguir salir de la negatividad la clave está en potenciar la Inteligencia- Emocional, así como el Auto-conocimiento (Auto conciencia), el Auto-control (Auto regulación) y la Auto-motivación (Motivación) ya que son los pilares fundamentales para tomar las decisiones que, ante un balance negativo del pasado, junto a una perspectiva poco alentadora del futuro, serán los motores que nos permitirán encontrar, seguramente, las oportunidades para enfrentar mejor el nuevo año.
(Estos síntomas sueles ser pasajeros en estas fechas, pero si perduran en el tiempo, busca ayuda profesional inmediatamente).
La visión optimista del futuro es fundamental para enfrentar un cambio de ciclo, por ello, es natural que se planteen propósitos de vida para lo que se avecina con idea de proyectarnos y no quedarnos en el momento presente buscando generar un futuro ilusionante, y para ello debes indagar dentro de ti a través de cuestionamientos en forma de preguntas que quizás sean incomodas pero seguro serán beneficiosas.
Estas son ciertas “buenas” preguntas que cualquier persona puede hacerse de cara al nuevo año, para generar una vida nueva. Son preguntas que pueden ayudarnos a disparar ideas nuevas, a replantearnos lo caminado (incluso para volver a elegirlo), y más que nada a ponernos en acción frente a la posibilidad de mejorar lo que se viene:
Cambiar nuestra vida no es tan difícil, solo hay que proponérselo y actuar en consecuencia. Claro está ello requiere reprogramarnos, porque si hacemos lo que siempre hemos hecho, obtendremos lo que siempre hemos obtenido, parece obvio, pero es esencial tenerlo presente, ya que lo más difícil en la vida es reaprender y modificar conductas.
Si me permites un pequeño consejo te diré que seas paciente contigo, los cambios empiezan siempre por un primer paso. Darlo es esencial para que después haya un segundo, un tercero, y así sucesivamente. Por lo tanto solo pasando a la acción se pueden producir las modificaciones que necesitamos o pretendemos. La inacción es el camino al fracaso, eso denlo por seguro.
Recuerda que NO se debe querer modificar muchas cosas a la vez, porque lo más probable es que ante tan gran cambio, nos agobiemos y no hagamos nada, y por lo tanto la frustración se adueñe de nosotros. Por eso, ve paso a paso. No hay que correr sino ser constantes en nuestros objetivos, ahí está la clave: en la tenacidad y la constancia.
Año nuevo, vida nueva, que el refrán se cumpla dependerá de nuestra actitud y de la ilusión que tengamos de conseguirlo. Es sencillo empezar, solo hace falta una panificación básica y… adelante. No olvides que siempre te vas a arrepentir más de aquello que no hiciste, que de aquello que se intentó, aunque no haya dado el resultado deseado.
Por último, ten muy presente que la vida está constituida por una sucesión de ciclos, y que cada ciclo es una nueva oportunidad para concretar nuestros deseos y metas.
Ojala este 2024 sea tu Año. El año donde encontraste tu verdadero sentido de la vida, y tu propósito.
Escrito por: Carlos Fernández
Coach y Psicólogo.
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