El bono de 60.000 pesos que lanzó Sergio Massa fue, por lo menos, poco consensuado. De máxima, nada trabajado políticamente. Inmediatamente se anunció fue denostado por la casi totalidad del mundo empresario, y hasta de los gobernadores.
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SUSCRIBITEEl bono de 60.000 pesos que lanzó Sergio Massa fue, por lo menos, poco consensuado. De máxima, nada trabajado políticamente. Inmediatamente se anunció fue denostado por la casi totalidad del mundo empresario, y hasta de los gobernadores.
Incluso, entre los 14 que ya alentaron que no lo pagarán, hay gobernadores peronistas que deberían trabajar por la candidatura presidencial del ministro de Economía, y le hacen flaco favor con la negativa. Lo hacen a pesar del enojo que ya trascendió de Massa contra mandatarios cuyos candidatos sacaron, en sus provincias, muchos más votos que la fórmula presidencial de Unión por la Patria.
Hoy, una entidad de empresarios Pymes dio la nota, y se manifestó a favor del bono de 60.000 pesos.
Se trata de los empresarios nucleados en la Central de Entidades Empresarias Nacionales (CEEN), quienes apuntaron que “la recomposición de ingresos, a través de una suma fija compensatoria y apertura de paritarias" es "imprescindible". Además, destacaron la urgencia de la convocatoria al Consejo de Empleo y Salario Mínimo Vital y Móvil".
el documento de la CEEN, firmado por su titular Juan Ángel Ciolli, explicitó las marcadas diferencias con la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) y la Cámara Argentina de Comercio (CAC), quienes rechazaron el beneficio sin haberse comunicado oficialmente los detalles de la iniciativa.
CEEN fijó postura remarcando "su compromiso con los sectores laborales en defensa de la producción y el trabajo, en definitiva, en defensa del interés nacional, el sostenimiento de la actividad económica, la producción y el empleo".
Admitieron que “(…) que muchos sectores de micro y pequeñas empresas, de mano de obra intensiva, están con serias dificultades para afrontar esta necesaria recomposición salarial, ya que también son seriamente afectados por esta devaluación, y terminarían pagando la fiesta de los efectivamente beneficiados: empresas con posición dominante formadoras de precios, exportadores, especuladores financieros".
Por lo mismo, pidieron que “por lo menos parte de esta recomposición, se pueda considerar como pago a cuenta de cargas sociales, y para no desfinanciar el ANSES, se produzca un aumento tributario equivalente a los sectores, como los mencionados, con mayor capacidad contributiva".
