Jorge Capitanich es uno de los dirigentes potentes del peronismo. Su nombre sonó, incluso como candidato presidencial de la síntesis cuando se barajaban binomios presidenciales.
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SUSCRIBITEJorge Capitanich es uno de los dirigentes potentes del peronismo. Su nombre sonó, incluso como candidato presidencial de la síntesis cuando se barajaban binomios presidenciales.
A presidente, a vicepresidente, su figura estaba muy valorada. Pero en las últimas semanas cayó en desgracia.
Primero fue el femicidio de Cecilia Strzyzowski a manos, según va demostrando de forma contundente la investigación judicial, del clan Sena, capitaneado por el dirigente piquetero Emerenciano Sena, aliado de Capitanich.
El hecho fue profusamente cubierto por medios de alcance nacional, y las palabras y acciones del gobernador no alcanzaron para despegarlo de cierta responsabilidad, la de haber favorecido el crecimiento político y económico de la familia de femicidas.
Luego el caso quintín Gómez. Otro dirigente piquetero, de relación personal y política con los Sena, que debió ser bajado de la lista de diputados provinciales del oficialismo tras una denuncia de violación.
Capitanich perdió las PASO del 18 de junio y las encuestas lo marcan camino a otra derrota en las generales del 17 de setiembre.
En aquellas primarias Juntos por el Cambio sumó el 42,4% entre sus dos candidatos mientras que el peronismo quedó en 37,3%. La diferencia orilló los 29.000 votos.
La encuestadora Solmoirago, que acertó el resultado de la PASO, sostiene en nuevo relevamiento que el radical Leonardo Zdero retendría los votos de su rival interno Juan Carlos Polini. Esto, más el clásico “voto a ganador” lo ubicaría por encima del 45%.
Por su parte, el oficialismo no solo que no suma, sino que pierde votos desde las PASO. Del 37.3% de junio caería estrepitosamente al 24,5%.
El sistema electoral chaqueño es como el nacional: para ganar en primera vuelta se debe obtener el 45% más 1 de los votos, o el 40% y más de 10 puntos de ventaja sobre el segundo.
