En la antesala de las elecciones del 20 de noviembre en el Foro de Abogados de San Juan, una nueva figura comenzó a instalarse como alternativa frente a dos espacios que históricamente concentraron la disputa interna. Se trata de Federico Morfil, candidato de Abogacía Independiente, la lista impulsada por el exsecretario de Seguridad Gustavo Sánchez y acompañada por referentes como Padilla, Cristina Pintor y Guadalupe Guzmán. El objetivo del espacio es claro: sostener un Foro sin injerencias partidarias y ofrecer una opción fuera de la tradicional polarización.
Morfil, de 34 años, se matriculó en 2019 y desde entonces ejerce junto a su hermana en el Estudio Jurídico Morfil Soler, con actividad en derecho civil y laboral. Aunque se especializó en derecho laboral individual y colectivo, la práctica cotidiana lo fue llevando hacia el derecho civil, área en la que actualmente concentra la mayor parte de su trabajo. Afirma que su candidatura surge de la convicción de que el Foro necesita cambios concretos que impacten en la vida profesional de los matriculados, especialmente de quienes están dando sus primeros pasos.
En este proceso electoral, Morfil competirá contra dos listas de peso: Abogacía Activa, el espacio oficialista que encabeza José Salinas, y Abogacía Transformadora, liderada por Marcelo Álvarez, quien presidió el Foro durante dos períodos, hasta 2023. Ambos sectores representan estructuras con presencia histórica y fuerte influencia interna, lo que hace aún más desafiante la irrupción de una tercera fuerza.
Desde su visión, las propuestas que se repiten elección tras elección no logran resolver las necesidades reales de los matriculados. Por eso plantea una agenda enfocada en beneficios concretos, mejoras en los servicios, acuerdos que faciliten el ejercicio profesional y una actualización urgente de la obra social. También pone el foco en la necesidad de avanzar en una reglamentación clara para los procesos de selección de magistrados, convencido de que la falta de actualización normativa y la percepción de favoritismos deterioran la confianza pública en la Justicia.