Antes de que se le terminaran las facultades delegadas, el presidente de la Nación, Javier Milei, firmó una serie de decretos en el que decidió la degradación o eliminación de diferentes organismos nacionales. Si bien la situación más resonante fue la de Vialidad Nacional, cuyo cierre fue decidido mediante el decreto 461; no fue el único. El primer mandatario también dispuso la degradación del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) y el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), así como también de un organismo clave para San Juan: el Instituto Nacional de Prevención Sísmica (INPRES).
En el primer caso, el Gobierno eliminó por completo a la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV), la Dirección Nacional de Vialidad (DNV) y la Comisión Nacional del Tránsito y la Seguridad Vial. La Agencia de Control de Concesiones y Servicios Públicos de Transporte (antes llamada Comisión Nacional de Regulación del Transporte) pasará a cumplir la función de organismo de aplicación de las normas, mientras que Gendarmería Nacional asumirá las tareas de prevención y control del tránsito en rutas nacionales.
Por su parte, en el caso del INTI, el INTA y el INPRES, sus estructuras fueron degradadas. El INTI se convertirá en una dependencia en la Secretaría de Producción y Comercio, el INTA se transformará en un un organismo desconcentrado en el ámbito de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca y, finalmente, el INPRES se fusionará con el Servicio Geológico Minero Argentino (SEGEMAR). Cabe destacar que todas las organizaciones serán achicadas y, por ende, sus funciones también.
Es en este contexto que surgió la duda de qué pasará con los diferentes convenios de trabajo que la UNSJ tiene con las instituciones. Por ejemplio, el INPRES suele trabajar codo a codo con la Facultad de Arquitectura, Urbanismo y Diseño, el INTA tiene convenios de becas destinadas a alumnos avanzados y el INTI tiene programas para empresas locales.
Desde la UNSJ indicaron que el objetivo es continuar con los convenios, ya que por lo general cada uno de los tratados tienen cláusulas en las que se detalla por cuánto tiempo debe durar el mismo y hasta qué pasaría si alguna de las entidades firmantes decide incumplirlo. Aunque, por supuesto, ninguno prevé las situaciones de disolución o degradamiento.
Debido a que las decisiones aún son muy recientes, las autoridades de la UNSJ indicaron que evaluarán cada uno de los contratos y revisarán cuál es la mejor manera de continuarlos, así como también definir cuáles serán las autoridades que estarán a cargo de las instituciones de ahora en más.