A principios de esta semana, el oficialismo provincial puso primera para volver a poner en agenda la Ley de Transporte y lograr que se debata este jueves, durante la décimo tercera sesión ordinaria, pero todo indica que habrá que esperar para esto. Cabe recordar que el proyecto estaba "dormido" desde septiembre pasado, cuando un intento fallido de tratarlo sobre tablas llevó a la decisión de posponer el tratamiento hasta después de las elecciones del 26 de octubre. En aquel momento, los sectores opositores habían solicitado cambiar algunas cuestiones a cambio de dar los votos necesarios para su aprobación, pero en dos meses no se avanzó en el tema. Todo, hasta este miércoles, cuando el secretario de Tránsito y Transporte, Marcelo Molina, los visitó por tercera vez en el año con el objetivo de convenir las modificaciones.
El objetivo primero del Gobierno provincial había sido que la ley se tratase sobre tablas este jueves, pero algunos sectores como el bloquismo, el peronismo y Franco Aranda, pusieron el grito en el cielo. Es que nunca se tuvieron en cuenta los cambios que se plantearon con anterioridad. Ante este panorama, se decidió que Molina se reuniera una vez más con los legisladores.
En este encuentro, del que no participó el presidente del Bloque Justicialista, Juan Carlos Quiroga Moyano, se acordaron algunas modificaciones. Por ejemplo, en los principios de la ley, se agregó un principio de defensa al usuario del transporte público; se hicieron aclaraciones de redacción, como que la licencia debe ser profesional y sobre el tipo de seguros que deben tener los vehículos. Asimismo, se determinó que los conductores cuenten con un año para adaptarse al nuevo sistema, algo así como un periodo de gracia.
Los diputados que estaban disconformes y que pidieron, por consecuencia, una serie de cambios, indicaron que están conformes, pero que necesitan más tiempo para estudiar el proyecto de forma integral. Por este motivo, el bloquismo solicitó que la ley se trate en la próxima sesión.
El oficialismo por su parte habría aceptado dar un respiro a la situación y esperar a que los legisladores se interioricen del proyecto. Además, fuentes calificadas indicaron que la idea es que la ley salga elegida por unanimidad (o tantos votos como sea posible).