La política siglo XXI es imagen, fundamentalmente. En medio del descalabro financiero, en el que el dólar blue viaja rumbo a los 450 pesos para el fin de la semana (hoy llegó a los 440 pesos), Alberto Fernández y Sergio Massa lanzaron una foto a los medios en la que se los ve de muy bien ánimo, sonriendo, en la Quinta de Olivos.
La foto tiene objetivos políticos, no informativos, en cuando a hacer conocer que se reunieron por una hora y media. Porque el resultado de la reunión, nunca, podría haber movido a risa. Es más, una de las fotos del momento fue difundida en su cuenta de Twitter por la portavoz oficial Gabriela Cerruti quien la tituló, irónica: "Encarnizada interna".
https://twitter.com/gabicerru/status/1649077613976059911
Distintos analistas políticos estudiaban la foto y arriesgaban distintas perspectivas que pueden ser resumidas en tres ideas.
1- La reunión fue un éxito, y Massa le halló el agujero al mate. Se lo comunicó a Alberto, y esto les provocó felicidad. Esta opción es la menos concurrida.
2- Alberto Fernández completa el movimiento de sostén de Sergio Massa en el ministerio de Economía, luego de iniciar la operación echando a Antonio Aracre, el ex CEO de Syngenta. Aracre fue nombrado por el presidente como su jefe de Asesores. Aracre habría intentado un golpe palaciego contra Massa y ya se estaba probando el traje de ministro. Esta hipótesis fue la más estudiada.
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Alberto Fernández y un recién nombrado Antonio Aracre.
3- Tras la frase de Malena Galmarini, “Massa se queda hasta el final, porque el final será cuando Massa se vaya”, el ministro de Economía muestra que está firme en su cargo, dispuesto a seguir manejando el barco en la tormenta. Es decir, Massa sostiene a Alberto. Una hipótesis también bastante comentada.