Se siguen conociendo partes del segundo libro que publicó Mauricio Macri, titulado “Para qué”. Al decir del mismo Macri, es la continuación del “Primer tiempo”, y en el vuelca la enseñanza obtenida en sus años de gestión, más parte del contenido de los cursos que dicta en algunas universidades del extranjero sobre “liderazgo y ego” (SIC), o como el define: “Es sobre mi viaje personal y lo que aprendí en él”.
El famoso capítulo 25 fue una declaración de principios, el adelanto del plan de Gobierno que ejecutará en caso de ser elegido presidente o que deberá ejecutar el cambiemita designado, si quiere contar con su apoyo.
Allí se detallan medidas como eliminación de algunas empresas del estado, privatización de otras, nuevas reglas laborales que hagan más “flexible” la contratación de personal, allanar el camino legal para los despidos, entre otras cosas.
Pero mucho más atrapante es la anécdota contada en la obra que se conoció en las últimas horas, y que vendría a dar cuenta de la capacidad de liderar del ex presidente de Boca. Contextualicemos.
En el año 2000 el Xeneixe llegaba a la final de la Copa Libertadores contra el poderoso Palmeiras, tras eliminar a River en semifinales, con aquel gol de Martín Palermo, en una pierna, marcando otro capítulo épico en la vida del gran goleador.
Boca 3 River 0 Libertadores 2000 (Resumen Completo )
El primer partido lo tenía a Boca de local. Palmeiras se lució en la Bombonera, y Boca, tras estar dos veces en desventaja en el marcador, se llevó un empate gracias a una actuación superlativa del Vasco Arrabarruena, que convirtió dos goles.
1er. gol de Arruabarrena al Palmeiras (Boca 2-Palmeiras 2 14-06-2000)
2do. gol de Arruabarrena al Palmeiras (Boca 2-Palmeiras 2 14-06-2000)
Si el primer partido había sido complicado, lo que se anticipaba era catastrófico. Enfrentar a los brasileros, sin ventaja deportiva, en una de las estancias que suelen tener por chanchas de fútbol.
Ante la inminencia de otra paliza, Macri aseguró haber llamado a Carlos Bianchi, y contó la situación: “Fuimos un desastre, pero estoy seguro de que vamos a ganar la Copa. Por eso te llamé. Si salimos a colgarnos del travesaño nos matan. Tenemos que jugarles de igual a igual. Estoy seguro de que así le ganamos”.
Según Macri, tras tirarle “la posta”, Bianchi lo miró con “desconfianza”, pero “luego su expresión se fue transformando. Dio un salto y comenzó a sonreír ´estoy de acuerdo. Tenemos la chance intacta. Vamos a ganar esta copa´, me dijo seguro de sí mismo”.
La historia fue forjada por un Oscar Córdoba brillante, que atajó dos penales en la definición después de un 0 a 0 para el olvido. Aquella Copa Libertadores del 2000 fue la tercera de Boca y la primera bajo la conducción de Bianchi.
Final - Partido de Vuelta - Boca - Palmeiras - Penales Libertadores 2000.
Meses después vencería, bajo la batuta de un Riquelme incomparable, y dos goles de Palermo en los primeros 6 minutos, al Real Madrid por la Intercontinental.
Este Carlos Bianchi que Macri pinta como el personaje de una novela rosa es el mismo que lo dejó colgado en una conferencia de prensa, y que le había anunciado mediante un frío mensaje de texto que renunciaba a Boca.
Hay que reconocer que Macri tiene una a favor; hasta ahora ni Bianchi ni nadie de su entorno desmintió la anécdota, ni la relativizó. Habrá que esperar.
De todas formas, las redes sociales se hicieron cargo de la historia, y aportaron lo suyo.
https://twitter.com/agustin_comas/status/1582453629985771520
https://twitter.com/LagartinOK/status/1582452230518513665