Los ánimos están crispados en Angaco. Un grupo de productores del departamento aseguró que la Municipalidad inició el proceso de expropiación de 400 hectáreas declaradas de utilidad pública. Sin embargo, el intendente José Castro desmintió la situación y explicó que las ordenanzas aprobadas por el Concejo Deliberante son de carácter meramente administrativas y no tienen la finalidad de hacer efectiva la expropiación.
Castro dijo a Tiempo que "nosotros adquirimos terrenos en negociación directa con el propietario. Para eso necesitamos un valor de referencia. El Tribunal de Tasación necesita que los terrenos sean de utilidad pública para intervenir y tasar. Por eso las ordenanzas no son para expropiar, son para tasar". En ese sentido, agregó que las seis ordenanzas consecutivas con los números 3170 al 3175 y una séptima con el número 3189, están fechadas en junio. "Estamos en diciembre, si quisiéramos expropiar, ya hubiésemos expropiado".
Según Castro, "lo hemos explicado en una reunión a principio de año" con los concejales. Y marcó que "es una lástima" la confusión que se generó porque "han mezclado todo". ¿Quiénes? "Un sector político del radicalismo que tomó las ordenanzas y las interpretó como quiso". Es decir, el intendente cargó contra el edil de la UCR, Andrés Olivera, que "nunca pudo ganar nada" y busca generar desorden social.
Respecto a la audiencia judicial del lunes, donde un grupo de productores "acompañó" a los primeros expropiados, el jefe comunal aseguró que "son familiares del concejal" y que lo estrictamente judicial salió muy bien porque hubo un acuerdo entre las partes. Castro comentó que la audiencia era por una expropiación del 2018, la Municipalidad pagó y el propietario apeló. Eso estiró el trámite durante seis años. Hasta ahora que hubo consenso y convinieron realizar una nueva tasación. "No hay chispazo. Es un avance entre la Municipalidad y el expropiado".