Quienes lo conocen dicen que el presidente del Partido Bloquista de San Juan, Luis Rueda, saben que anda contento como perro con dos colas por los resultados del domingo. Las urnas le dieron un baño de tranquilidad tras haber mantenido la postura de defender el acuerdo con el PJ y su apoyo incondicional a Sergio Massa, lo que le había generado fuertes reacciones internas en el partido centenario, que hoy quedaron neutralizadas por el triunfo del presidenciable de Unión por la Patria. Si uno le consulta al pocitano, advierte que, para el balotaje, el PB seguirá con la camiseta massista más puesta que nunca.
image.png
Luis Rueda, presidente del PB, "conforme" con el juego electoral de su fuerza en 2023 y su apoyo a Massa.
"Me siento fortalecido por los resultados" dice Rueda sin rodeos. Y apunta que cree que, si gana el balotaje UxP, los bloquistas van a ser parte del Gobierno Nacional porque asegura hay un compromiso de Massa en ese sentido.
Rueda encabezó la cruzada de seguir en sociedad con el justicialismo local en medio de grandes reproches, que siempre los hubo pero se profundizaron este año, debido a las circunstancias electorales menos favorables para el frente oficialista.
Cuentan en el bloquismo, que cuando Rueda defendió orgánicamente el acuerdo con el PJ que se selló en 2007, después de las elecciones provinciales a gobernador del 2 de julio cuando el uñaquismo fue derrotado por el orreguismo, recibió varios cuestionamientos. Uno de los que más confrontó con el presidente del PB fue el dirigente Alejandro Bravo. En ese entonces le decían sus pares a Rueda que el PJ estaba acabado y le pidieron que se aleje del frente oficialista, a lo que el dirigente se negó rotundamente. Al coordinador de la Unidad Gobernación le achacaron siempre, además de su definición política de seguir en sociedad con los peronistas, su cercanía personal con Sergio Uñac.
Los bloquistas se manejan con dos organismos de mando: el Comité Central que dirige Rueda como presidente, secundado por Laura Adámoli; y la Honorable Convención, que es una especie de cuerpo legislativo con representantes de todas las comunas para la toma de decisiones. Rueda fue facultado a principios de año por la Convención del PB para poder decidir sobre acuerdos políticos y definir candidaturas.
image.png
La Honorable Convención Bloquista en febrero habilitó a Rueda a armar alianzas y designar candidatos.
En este marco, Rueda impulsó seguir jugando con el oficialismo y logró poner de candidata a diputada nacional a la joven militante Melisa Naveda en segundo lugar, detrás del uñaquista "Koki" Chica. La bloquista no entró y el PB se quedó, de acuerdo a la votación del último domingo, sin representación en el Congreso Nacional luego de 16 años de presencia ininterrumpida, con Graciela Caselles ocupando una banca en pos del histórico pacto PB-PJ. En las últimas dos décadas, la suerte de los bloquistas estuvo atada a la de los peronistas.
El propio Rueda consideró que "es verdad que es complicado perder la banca, pero Orrego perdió una senaduría siendo próximo gobierno. Yo no estoy conduciendo el Gobierno y en dos años podemos recuperar la banca, hay que ver. Yo estoy conforme. Siento que no hemos perdido grandes cosas porque Uñac sostiene nuestro proyecto. Yo mantengo el compromiso y no voy de un lado para el otro. Lo defendí y sigo apoyando a Massa y me da tranquilidad moral no haber traicionado mis principios", dijo a Tiempo de San Juan.
Esta misma semana, el líder del PB se encargó de refrescar sus intenciones en el massismo local y se reunió con uno de los referentes del Frente Renovador en San Juan, Franco Aranda. Según dijeron fuentes calificadas, el bloquismo logró un compromiso de ser parte del nuevo gobierno, si se impone el ministro de Economía en el balotaje. Quiénes y dónde, no lo dicen.
Según destacan en el partido de la estrella, Massa tiene muy claro el escenario de respaldos locales. Caselles fue oportuna en mostrarse cercana al massismo tempranamente y luego de variadas disputas con Rueda, conciliaron en que ella jugara por dentro del PB para intendenta de Capital, con el objetivo de dar una señal de unión que fortifique al bloquismo. La diputada nacional logró aceitar el vínculo con el tigrense cuando él era presidente de la Cámara baja. Aseguraron fuentes calificadas que Rueda le pidió a Caselles que lo acompañe en la Legislatura local desde diciembre, como asesora, y ella no dijo que sí ni que no, quizá esperanzada en ser convocada para alguna función en un eventual gobierno massista.
Dicen que Massa también mira de cerca al PB por razones de cuidado. Es que Sofía Bravo se instaló justo en Tigre y milita en Juntos por el Cambio, junto a su marido, el ex galán de telenovelas Segundo Cernadas que acaba de perder las elecciones para intendente frente al PJ, y la sanjuanina retuvo su banca de concejal tigrense. Ella, de apellido insigne del bloquismo, es hija de la vicepresidenta del PB, Laura Adámoli, quien se habría mostrado dudosa de continuar con el pacto con el PJ en San Juan. Incluso después del turno de julio, la dirigente pidió, sin suerte, que Rueda dé libertad de acción a los correligionarios y declaró públicamente que no iba a votar a Massa. Para completar el combo Bravo, Juan Domingo, cuñado de Laura, directamente fue precandidato a senador en las PASO de JxC por la lista de Patricia Bullrich. Y Alejandro Bravo presiona por dentro marcándole el terreno a Rueda, quien le habría dejado claro que ser bloquista no es una cuestión de legados ni de apellidos.
image.png
Laura Adámoli, vice del PB, pidió libertad de acción después de julio y dijo que no votaría a Massa.
Por eso, el líder del PB se esmeró en que Massa tenga una idea acabada de que el partido de la estrella lo apoya y lo apoyará orgánicamente, más allá de lo que pase con los Bravo y de las rencillas internas. Y habría tenido el entendimiento del presidenciable. Según dijo un dirigente del PB, "Massa conoce la trayectoria del bloquismo, tiene en claro la diferencia de lo que es el apoyo partidario y la interna que se generó".
Liderazgos y búsqueda del candidato a gobernador propio
Ahora que Uñac ganó las elecciones del Senado y Massa pasó al balotaje, Rueda se envalentonó para seguir liderando el PB. Es que como el PJ, al bloquismo le toca renovar autoridades en 2024 y la performance electoral define cómo llega cada dirigente a esta instancia. Si le preguntaban a Rueda la semana pasada si seguiría el año que viene hubiera dudado. Ahora no, y se prepara para ponerse a consideración de los bloquistas como mandamás nuevamente el año que viene, dijeron en su entorno. Hasta ahora, nadie asoma para disputarle el trono.
Por lo pronto, el PB buscará tener un rol activo en la Legislatura local, en la que lograron mantener la cantidad de bancas, que son tres. Rueda, electo diputado provincial, será presidente de su bancada, que completarán el zondino Miguel Atámpiz y el iglesiano Gustavo Deguer. Serán oposición al orreguismo y no dudan en seguir jugando en tándem con el oficialismo, ya que entraron a la Cámara con el frente oficialista. También en la gestión que se viene, los bloquistas tendrán similar cantidad de concejales que ahora, en diferentes comunas. Por otro lado, además del lugar perdido en el Congreso, el PB contará una intendencia menos en el próximo período, cuando pasará a tener dos cuando ahora son tres.
image.png
Rueda recibió hace poco a Atámpiz y Deguer en su despacho para hablar de cómo jugarán en la Legislatura de San Juan los tres desde diciembre.
Sí o sí buscarán tener candidato propio a gobernador en 2027, una meta que quedó trunca en este 2023 y no descartan jugar una PASO con el PJ en 2027. Las alianzas, destacan en el PB, son parte de los procesos electorales, con lo que el frente con los justicialistas quedará, en los papeles, diluido desde diciembre. Así ha sido siempre en casi dos décadas pero la comunión ha sobrevivido en buenas y malas épocas para ellos, como cuando Macri estuvo de presidente de la Nación.
Transitarán así los bloquistas en los próximos meses o años por un delgado camino entre la lealtad al proyecto común con los peronistas, de "la misma visión de provincia", y la ajetreada búsqueda de la independencia partidaria.