El exintendente de Rawson, Mauricio Ibarra, declinó la propuesta de la conducción del Partido Justicialista de San Juan que lo designaba como nuevo secretario de Planificación Estratégica, una suerte de coordinador de los equipos técnicos de la estructura del peronismo. El rechazo es una muestra más del distanciamiento de la figura del senador Sergio Uñac. Por su parte, el sector que responde al tres veces gobernador José Luis Gioja consideró que "sería muy bueno que participe" en la vida partidaria.
La historia es conocida. La fractura entre Ibarra y Uñac se remonta a la sucesión de la banca del difunto diputado del Frente Grande, Horacio Quiroga. La reemplazante era la defensora del Pueblo, Florencia Peñaloza. Pero no quiso asumir aún a costa de entregar el puesto al bloquista -exsocio del peronismo- Federico Rizo, que efectivamente asumió. Peñaloza, una ibarrista de primera hora, continuó al frente del organismo y el jefe político pagó el precio con los cuestionamientos y señalamientos del uñaquismo.
Luego de eso, Ibarra renunció a ser asesor del exgobernador en el Senado de la Nación. La noticia sorprendió al peronismo. Principalmente porque el rawsino fue uno de los operadores destacados en la confección de la lista de unidad en el Partido Justicialista e impulsor de la presidencia de Juan Carlos Quiroga Moyano. Pero no hubo vuelta atrás. El exintendente salió del sector uñaquista y deslizó duras críticas a la conducción partidaria por la "pasividad" en la toma decisiones respecto a temáticas sensibles.
Después bajó el tono. En una entrevista en Paren las Rotativas dejó en claro que no volverá a las filas de Sergio Uñac. Pero lo dijo de otra manera: "No es una pelea. Hace muchos años alguien me enseñó que no había que pelear en política. Sí hay que alejarse", dijo. En ese sentido, graficó: "Hay un momento en que aburre la misma ruta. Me aburre lo que es más de lo mismo. No es Uñac, no quiero personalizar. Pero más de lo mismo te lleva al mismo lugar".
Según pudo apreciar este diario, Ibarra teje vínculos con el eje Rawson-Chimbas. Es decir, con el intendente Carlos Munisaga y con el exintendente chimbero, Fabián Gramajo. Casi como en una triada de poder en la que se mantiene al margen de las apariciones públicas, pero sostiene reuniones en privado. El binomio Munisaga-Gramajo que, según dijeron desde sus entornos, "está más sólido que nunca", está escoltado por Ibarra, que continúa con su labor como articulador.
Con cada dirigente la historia es diferente. Naturalmente, con Munisaga hay un vínculo de cercanía. Pertenecieron al mismo espacio. El intendente supo integrar el ibarrismo y recientemente nombró como secretaria de Desarrollo Social de Rawson a Graciela Yáñez, una dirigente que trabajó como secretaria privada de Ibarra durante los periodos en los que estuvo al frente de la intendencia. En tanto, con Gramajo primó la desconfianza durante el proceso de unidad del PJ, pero luego hubo un acercamiento. Hay charlas y consejos.
A principios de abril, Ibarra dijo algo que pasó desapercibido justamente por el gusto del exintendente de hablar con metáforas. "Hay que recuperar la cordura por eso estoy tan emocionado en construir lo que viene. Esto es lo lleno y lo vacío. Cuando vos tenés un imperio lleno es difícil para reemplazarlo. Cuando un estilo de gobernanza se cae por sus resultados, hay que oponerle otro que tenga capacidad de generar esperanza. Me voy a poner a recorrer toda la provincia para construir optimismo y esperanza", expresó.
Traducción: el imperio lleno del peronismo reside en la lógica Gioja-Uñac que, al entender de Ibarra, hoy está en proceso de vaciamiento. Por eso, la intención es rellenarlo con una alternativa territorial anclada en los liderazgos de Munisaga y Gramajo, y ampliar la invitación a otros intendentes. En ese marco, tiene sentido el rechazo a la secretaria de Planificación Estratégica que le ofrecieron. Aunque despierta las críticas del uñaquismo. Desde el sector resaltaron que Ibarra sólo tiene la intención de "romper y dañar" la construcción que él mismo hizo. "Borra con el codo lo que escribió con la mano", graficaron.