El vocero presidencial, Manuel Adorni, informó hoy que el Gobierno no le pidió explicaciones -ni planea pedírselas- al jefe de la DGI, Andrés Vázquez, el funcionario omitió declarar en la Oficina Anticorrupción (OA) la compra de tres inmuebles en Miami por US$2 millones.
Vázquez los adquirió a través de sociedades en el exterior de las que tampoco dio cuenta en sus declaraciones juradas ante la OA. Adorni no se refirió a esta omisión, a pesar de que los funcionarios públicos de este rango están obligados por la Ley de Ética Pública a presentar su declaración patrimonial todos los años.
“No hay nada que nos resulte inconsistente”, dijo Adorni, ante una pregunta de LA NACION, en su conferencia de prensa de esta mañana. Según el vocero, si hubieran encontrado alguna irregularidad, hubieran apartado al funcionario. Ante la consulta directa de si el Gobierno estaba pensando en pedirle explicaciones o sancionar a Vázquez, Adorni respondió que no.
El vocero presidencial limitó la responsabilidad de Vázquez a responder ante la Justicia, en el hipotético caso de que los tribunales le pidieran explicaciones. Adorni no desconoció la existencia de las propiedades en Miami -las llamó “los famosos departamentos”- ni negó que sean de Vázquez. “Si tiene que dar alguna explicación judicial, la dará”, dijo. Hasta ahora, el actual jefe de la DGI logró eludir a la Justicia. Según Adorni, Vázquez “ya fue sobreseído” por los departamentos que ayer sacó a la luz la investigación de LA NACION.
Sin embargo, no hay constancia de que las sociedades en Panamá con las que Vázquez compró los inmuebles en Miami hayan sido objeto de una investigación judicial en la Argentina. La causa judicial en la que Vázquez fue sobreseído por el juez Ariel Lijo giraba alrededor de una cuenta bancaria en el ING Bank NV de la isla de Curazao por US$442.113, fondos que habría remitido en julio de 2006 a una cuenta en el BNP Paribas de Luxemburgo. En aquella ocasión, Vázquez no informó ante el fisco argentino la existencia de esos activos y debió sobrellevar una investigación penal, en la que logró ser sobreseído en 2022 porque Lijo no obtuvo respuesta de Luxemburgo, Países Bajos o Curazao para verificar la existencia de esas cuentas. Ante esa imposibilidad, Lijo cerró la pesquisa.
Lo que dijo Adorni vs. lo que dice el expediente
Adorni, sin embargo, afirmó: “Hay una parte, donde entiendo que el periodista también falta la verdad, cuando menciona que -en una de las causas- debió cerrarse por falta de respuestas, de los bancos del exterior, a los exhortos que hacía la Justicia argentina. Se enviaron cuatro exhortos al exterior: a dos bancos, los dos bancos respondieron - en todas las ocasiones - que no existía ninguna cuenta que fuera propiedad de Vázquez. Así que, entendemos, que es un tema del pasado y que está sobreseído el mismo”.
La declaración del vocero contrasta con lo que dice el expediente de Lijo. Escribió el juez, que ahora el Gobierno propone para la Corte Suprema: “Sigue presente la dificultad de determinar la existencia de estas cuentas por falta de cooperación internacional, como ya se dijo, este Juzgado intentó en varias oportunidades obtener información de Luxemburgo y Curazao, sin tener un resultado positivo”. Y añadió: “Al respecto se invocaron distintos fundamentos para no responder a los exhortos enviados, sea que faltaba información o que no se cumplían con los requisitos formales (...). Entonces, nos encontramos en un estadio realmente imposible de superar desde hace tiempo, incluso con las medidas sugeridas por la Cámara al momento de dictar la falta de mérito”.
En paralelo con la Justicia, el Gobierno tiene su propio organismo de control sobre sus funcionarios, que es la Oficina Anticorrupción, facultada a abrir sus propias investigaciones. El objetivo de este organismo es “fortalecer la ética y la integridad en la administración pública nacional, a través de la prevención e investigación de la corrupción”. Vazquez está obligado desde hace al menos una década a presentar todos los años una declaración jurada que incluya todos sus bienes en el país y el exterior (de él y de su familia directa). Y las propiedades y sociedades en el exterior no figuran en ninguna de ellas.
Las operaciones de Vázquez
Las compras inmobiliarias de Vázquez en Estados Unidos a través de sociedades del exterior comenzaron en enero de 2013, cuando adquirió dos propiedades en Miami, inscriptas a nombre de Alcorta Corp, según surge de documentos oficiales de esa ciudad. Dos años después, compró un tercer departamento en Miami, adquirido por otra firma panameña, Pompeya Group Corp, según consta en los registros oficiales disponibles del condado Miami-Dade.
¿De qué propiedades se trata? El 9 de enero de 2013, Alcorta Corp adquirió la unidad 3504 en el complejo de alta categoría Icon Brickell, en el número 495 de la avenida Brickell, por 710.000 dólares. Un día después, el 10 de enero, esa compañía compró otro departamento, cerca de allí, aunque por un monto más bajo: desembolsó 350.000 dólares por la unidad 2811 en el edificio ubicado en el 1060 de la avenida Brickell.
Dos años y medio después, se registró otro movimiento en Estados Unidos. Pompeya Group Corp compró la suite 904 en el condominio Chateau Beach Residences, en Sunny Isles, según surge también de los registros oficiales del condado Miami. La operación, fechada el 20 de julio de 2015, fue por 980.000 dólares, según consta en los registros consultados por LA NACION.
Después de la publicación global de los Panamá Papers en 2016, Vázquez insertó un eslabón más de distanciamiento entre él y los inmuebles en Estados Unidos. Recurrió para eso a Galanthus Capital Limited, que quedó como la firma holding, controlante de las panameñas Alcorta Corp y Pompeya Group Corp.
A partir de entonces, la serie de compañías y propiedades perduró estable por algo más de dos años y medio, cuando la primera de las sociedades, Alcorta Corp, se desprendió del inmueble más pequeño. Ocurrió el 22 de marzo de 2018, cuando vendió por 350.000 dólares la unidad 2811 del edificio ubicado en 1060 Brickell Avenue. ¿Su adquirente? Otra sociedad: 1390 Brickell 2811 Corp.
Tras esa venta, Vázquez continuó vinculado a la firma Galanthus Capital (BVI), sociedad que mantuvo el control sobre Alcorta Corp (Panamá) y Pompeya Group (también de Panamá), manteniendo estas la titularidad sobre las dos propiedades –una cada una–, en Miami y Sunny Isles, en el estado de Florida, por un total cercano a 1.690.000 dólares. Así continúa hasta hoy, de acuerdo a la documentación analizada.
Ante la Oficina Anticorrupción (OA), sin embargo, no consta que Vázquez haya informado esas propiedades, ni la titularidad de las acciones en Galanthus Capital Limited en sus declaraciones juradas anuales. En la última disponible, correspondiente a 2023 y registrada en el sistema el 31 de octubre pasado, sí detalló que es titular de tres cuentas bancarias en Estados Unidos, con depósitos por un total inferior a los 3000 dólares, además de varias propiedades en la Argentina. Por otra parte, LA NACION no pudo corroborar si Vázquez lo declaró ante el fisco argentino, por encontrarse esa información bajo secreto fiscal.
Con información de La Nación