La multitudinaria marcha en defensa de la universidad pública atravesó con su convocatoria a distintos sectores y también, generó una respuesta por parte del gobierno nacional. El propio presidente Javier Milei fue quien aseguró en las redes sociales que habrá financiamiento para las casas de altos estudios. El reclamo penetró los muros – que a veces parecen infranqueables- de la esfera libertaria. Para analizar lo que dejó la protesta, las autoridades de la UNSJ junto a representantes sindicales y estudiantiles ofrecieron una conferencia de prensa. El rector Tadeo Berenguer dijo que no le tienen miedo a las auditorias, que se someten a controles periódicos. Pero sin dudas, el diagnóstico de lo que viene si no mejora el presupuesto para gastos de funcionamiento, fue demoledor: se garantizan las puertas abiertas hasta mediados de año.
Con el anuncio del sostenimiento, vino también otro anuncio de Milei: las auditorias. Pero, según dicen desde la UNSJ, los controles no representan nada nuevo. “Las auditorías a la UNSJ las hace el SIGEN y la AGN. Además, la AFIP nos controla permanentemente y tenemos auditorías internas con todos los informes listos desde hace años para ser revisados. No les tenemos miedo a las auditorías”, disparó Berenguer.
La Universidad recibe dos grandes ingresos de dinero todos los meses: una partida para sueldos y otra para gastos de funcionamiento. Justamente esta última partida es una de las más comprometidas porque está muy retrasada respecto de la inflación, que supera el 200% anual. Tras el triunfo de Milei, se prorrogó el Presupuesto 2023, lo que trajo aparejado que los recursos para funcionamiento quedaran congelados y atados a lo destinado a principios del año pasado.
Con los gastos de energía en alza y la licuadora atravesando todo a su paso, desde la UNSJ indicaron que poco se puede hacer más que sobrevivir redireccionando partidas. Tanto en enero como en febrero, la universidad recibió 151 millones de pesos para asegurar el funcionamiento de los edificios en donde transcurre la vida universitaria como así también posibilitar que la comunidad docente, estudiantil y PAU acceda a más y mejor conocimiento.
Estos 151 millones quedaron retrasados por la inflación, acelerada por dos devaluaciones –una durante el gobierno de Alberto Fernández y otra en la era Milei-. Solo el tarifazo implicó que se pasara de pagar $7 millones de luz a abonar $58 millones en marzo pasado. El lunes 22 de abril llegó la tercera partida del 2024, con aumento. Pasó de 151 millones a 256. Si bien es una mejora, no será suficiente para pagar energía eléctrica, alquileres, becas, gas, instrumental para docentes y alumnos, viajes y hasta seguridad, sin dejar de lado el comedor, que entrega 1.200 viandas gratis en forma gratuita. Esto es lo que certifican desde la casa de altos estudios.
Sobre la convocatoria en San Juan, se calculan 25.000 personas, Berenguer dijo: “Esto ha demostrado que no ha sido solo un movimiento político, como quieren hacerlo parecer, que estamos haciendo un adoctrinamiento. Esto fue algo inédito de los últimos veinte años en nuestra provincia. La comunidad toda es la que ha salido a manifestar un repudio a estas crueles medidas de ajuste que estamos padeciendo en tan poco tiempo con este gobierno”.