Este 22 de mayo, Mauricio Macri, que ya renunció a pelear por la presidencia de la Nación en 2023, anunciará su retorno a la política activa en el club más popular de Argentina, Boca Juniors.
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SUSCRIBITEEste 22 de mayo, Mauricio Macri, que ya renunció a pelear por la presidencia de la Nación en 2023, anunciará su retorno a la política activa en el club más popular de Argentina, Boca Juniors.
El ex presidente hará el anuncio en una cena con cubiertos que costarán entre 1.000 y 5.000 dólares (500 mil y 2 millones de pesos, aproximadamente).
Macri presidió a Boca entre 1995 y 2007, en un ciclo cargado de resultados deportivos notables, sumando 16 títulos, entre ellos 4 copas Libertadores y dos copas intercontinentales, en épicas finales contra el Real Madrid y el Milán.
Su paso por Boca, signado también por polémicas intensas con glorias del club como Diego Maradona, Carlos Bianchi, y el máximo ídolo de la historia Xeneixe, Juan Román Riquelme, fue un trampolín hacia la jefatura de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires primero, y luego a la presidencia de la Nación.
Las referencias permanentes de Macri a su paso por Boca hacen imposible no relacionar esa actuación como dirigente deportivo con su posterior desarrollo en la política convencional.
Ahora Macri regresa a Boca, pero la mira esta puesta en otro espacio de poder, infinitamente mayor por lo que de él puede devenir: el comité de la FIFA. Este sería un paso previo para erigirse como el sucesor de Gianni Infantino. Por eso el cargo que ocupe no tiene importancia. Puede ser vocal, como suena, o vicepresidente en fórmula con su amigo y ex ministro de Modernización en el gobierno nacional, Andrés Ibarra.
Es que, según el reglamento de la asociación madre del fútbol mundial, “el candidato al cargo de Presidente de la FIFA deberá haber participado de forma activa en el fútbol (futbolista, oficial de la FIFA, de una confederación o de una asociación nacional) en dos de los últimos cinco años precedentes al acto eleccionario”.
Infantino tiene una reelección más, si lo desea, en 2027. Macri no lo enfrentaría, y aguardaría, paciente, al 2031. Pero si el suizo decide dar un paso al costado, el argentino estaría en la pole position con los papeles en regla.
En ese caso, deberá cumplir con el otro insalvable: “Para dar por válida toda candidatura a la presidencia de la FIFA es necesario que el candidato cuente con el apoyo de al menos cinco asociaciones miembro. Los miembros deberán notificar por escrito a la secretaría general de la FIFA la candidatura a la presidencia al menos cuatro meses antes de la apertura del Congreso junto con la declaración de apoyo de al menos cinco asociaciones”.
