El senador rionegrino Alberto Weretilneck, que suele fungir como aliado del oficialismo en la Cámara alta, presentó su propio proyecto para reformar la Corte Suprema de Justicia de la Nación y elevar la cantidad de miembros a 16.
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SUSCRIBITEEl senador rionegrino Alberto Weretilneck, que suele fungir como aliado del oficialismo en la Cámara alta, presentó su propio proyecto para reformar la Corte Suprema de Justicia de la Nación y elevar la cantidad de miembros a 16.
También hay una iniciativa, del puntano Adolfo Rodríguez Saá que propone un tribunal de 9 miembros.
La propuesta del rionegrino llega en un momento álgido, a sólo 48 horas de que el Senado trate el tema en las comisiones de Asuntos Constitucionales, Justicia y Asuntos Penales. El debate comenzará este miércoles a las 12.
Otro punto en el que coinciden los proyectos es en el respeto al federalismo, ante una corte que se considera demasiado porteñocéntrica a pesar de que su presidente, Horacio Rosatti, sea oriundo de Santa Fe. Pero en todo caso destacan que el interior profundo del país no está representado.
Para esto, el rionegrino presenta la figura del cupo federal. Este punto se tramitaría dividiendo el país en cinco regiones:
CABA
BUENOS AIRES
NORTE: Jujuy, Salta, Tucumán, Chaco, Formosa, Corrientes, Misiones y Santiago del Estero.
CENTRO: La Rioja, Catamarca, Mendoza, San Juan, San Luis, Córdoba, Santa Fe y Entre Ríos.
SUR: Neuquén, La Pampa, Rio Negro, Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego
En cada una de ellas debe haber una sala, con al menos tres jueces. Asimismo, el texto determina que las salas se deberán armar por sorteo "para evitar concentración de poder".
Según el proyecto, el presidente de la Corte “será designado por el voto mayoritario de la totalidad de los magistrados que la integran. La presidencia será ejercida por un periodo de UN (1) año. No podrá elegirse un presidente de la misma región en forma consecutiva”.
La presentación de estos proyectos avalados por el kirchnerismo, son otro cisma entre el sector que responde a la Vicepresidenta y el albertismo. Fuentes allegadas al presidente cuestionaron que “el momento no es el adecuado, más allá de cómo sea o esté esta Corte. Una modificación tiene que ser producto de consenso, no de imposición. Es a través del diálogo, no de otro modo”.
“Que la Corte impacta en la sociedad, seguro, que la Justicia funciona pésimo, también, pero ahora la gente no llega a fin de mes y que la política se ocupe de esto nos lo van a facturar. Y tienen razón”, señalaron.
