La industria del calzado en Catamarca sufrió un duro golpe esta semana con el cierre definitivo de la fábrica de zapatillas Lotto, ubicada en la localidad de Sumalao, Valle Viejo. Los 23 trabajadores que aún formaban parte de la plantilla se encontraron con los portones cerrados y custodia policial al llegar para iniciar su turno habitual a las 5:30 de la mañana.
Un cierre inesperado y un cambio de modelo
La planta era operada por Dalbra S.A., firma integrante del grupo propietario de cadenas deportivas como Dexter, Stock Center, Moov y Netshoes. Según informaron voceros de la empresa, la decisión responde a la imposibilidad de competir con los productos extranjeros tras la apertura de las importaciones, sumado a una caída generalizada de las ventas en sus 122 locales en todo el país.
A partir de ahora, el grupo empresario discontinuará la fabricación nacional de la marca Lotto para pasar a importar directamente el producto. En la planta catamarqueña se llegaban a producir hasta 1.000 pares diarios de calzado en cinco modelos diferentes, cifra que había descendido a 800 tras una reestructuración previa.
El impacto en los trabajadores
La noticia generó una profunda consternación entre los operarios, muchos de los cuales contaban con más de dos décadas de antigüedad. "Tengo 50 años y trabajo en la fábrica desde hace 24 años, desde el primer día. No lo podía creer", relató Fernando Navarro, uno de los afectados.
El conflicto se trasladó también a la liquidación de haberes. Tras una tensa negociación con el sindicato y ante una oferta inicial del 50%, la empresa acordó pagar el 80% de la indemnización en cuotas. El esquema de pagos se dividió según la antigüedad:
- Menos de 10 años: Cobrarán en dos cuotas.
- Más de 10 años: Percibirán el pago en tres cuotas.
A pesar de las protestas y cortes de ruta realizados por los trabajadores, quienes exigían el pago del 100% de la indemnización y la intervención del Gobierno provincial, no se lograron mayores avances en la negociación.
Un panorama provincial crítico
El cierre de Lotto no es un hecho aislado, sino que se enmarca en una creciente crisis industrial en Catamarca. En la misma semana se confirmó el cierre de la fábrica de heladeras Neba, que dejó a 56 familias sin sustento.