La reunión con empresarios argentinos fue una de las tantas que mantuvo el gobierno nacional con sectores productivos, para lograr un acuerdo de precios y salarios tendientes a morigerar la inflación y aumentar el poder adquisitivo de los trabajadores.
La reunión con las patronales agropecuarias y las centrales de trabajadores dejaron en claro que el gobierno nacional busca instalar un perfil moderado, apuntando al remanido consenso.
En el cónclave con industriales, los llamados formadores de precios, el ministro de Economía Martín Guzmán fue aplaudido tras su exposición.
¿Qué motivó a los empresarios a dar semejante señal de apoyo al programa o puntos expresados por el titular de Hacienda en el encuentro?
Fuentes empresariales señalaron que el apoyo de los popes industriales tuvo que ver con una presentación “sin altisonancias, con premisas claras y sim promesas exageradas”.
Hubo satisfacción en el sector también por lo que, desde algunos sectores de la oposición, e incluso de filo oficialistas, consideran una contradicción en la presentación ministerial: convoca a los empresarios como formadores de precios, pero atribuye la inflación, especialmente, a la macroeconomía, y no a la especulación. Además, mientras anuncia un crecimiento de los salarios por encima de la inflación, promete una férrea conducta fiscal.
Los empresarios más relevantes convocados no asistieron (Roca, de Techint, Pagani, de ARCOR), y enviaron en su lugar a sus empleados jerárquicos más importantes.
No fue el caso del presidente de Aluar Aluminio Argentino y FATE S.A.I.C., Javier Madanes Quintanilla, quien dio el presente y en una entrevista radial señaló que Guzmán “tuvo la inteligencia de marcar taxativamente los objetivos que está persiguiendo con lo cual no creó mucha duda de lo que se estaba hablando".
Quintanilla destaco la intención del gobierno de no atacar el tema de precios de manera global, sino de “revisar caso por caso”.
Otro empresario que mostró su conformidad con la exposición del discípulo del ex premio Nobel Joseph Stiglitz fue Daniel Herrero, CEO de Toyota, quien aseguró que "esta mesa de diálogo sirvió para construir consensos y en esta primera etapa buscar que el salario real crezca que es lo que queremos todos".
Al mismo tiempo, se comprometió a "poner todas las plantas a trabajar a full, haciendo horas extras”, a la espera de que “el Gobierno haga una corrección en el impuesto a las ganancias que ayude a un mejor esquema de salario real".
El encuentro, que tuvo como escenario el Museo del Bicentenario, en Casa Rosada, continuará el 23 de febrero, pero con todos sentados a la misma mesa, empresarios y sindicalistas, con las paritarias como eje.