Hoy sacudió al ambiente político saber que Eduardo Duhalde, el presidente que puso fin a los breves interregnos posteriores a la crisis del 2001, estaba en el sanatorio Otamendi, en el mismo piso que alojaba a Cristina Kirchner, a la que le realizaron una histerectomía.
Pero Duhalde, acérrimo enemigo del kirchnerismo, no estaba en el lugar para preocuparse por la salud de la vicepresidenta, sino porque en el lugar está internada su esposa Chiche, que fue sometida una cirugía.
Consultado por su presencia, el dirigente se permitió un chiste: "He venido a visitar a la señora... a la señora de Duhalde".
Chiche Duhalde fue operada hace 5 días "de la columna, y la cosa no salió muy bien. Hace una semana que estamos todo el día acá", señaló el ex mandatario, sin precisar la gravedad y el carácter de las complicaciones.