DIÁLOGO POLÍTICO

La nube que sobrevuela al Acuerdo San Juan

Hay tres palabras claves que surgieron preliminarmente. Sergio Uñac lo conversó personalmente con Alberto Fernández. Por Daniel Tejada
domingo, 26 de julio de 2020 · 10:49

 

Canal 13 San Juan

Tres palabras claves surgen preliminarmente del procesamiento de las alrededor de 370 propuestas emanadas de las mesas sectoriales del Acuerdo San Juan. Si bien la tarea está a mitad de camino y las conclusiones se conocerán a principios de septiembre, las coincidencias empiezan a aparecer con nitidez en la hoja de ruta que Sergio Uñac encomendó aquel 18 de junio cuando presentó oficialmente la convocatoria.

Las tres palabras en cuestión son: trabajo, educación/capacitación para el empleo y desarrollo. En menor magnitud y como signo del tiempo de pandemia, también apareció la conectividad, pero por debajo del podio. Así lo reveló una alta fuente que colabora con la organización interna del acuerdo, cuya coordinación quedó a cargo de la ministra de Gobierno, Fabiola Aubone.

Esos tres conceptos aparecieron en la nube que construyó el equipo técnico que está abocado a la carga de las propuestas en el sistema. A primera vista, son los que más se repiten y conceptualmente están vinculados entre sí, según adelantó la fuente de gobierno. Son palabras transversales que estuvieron en boca tanto de dirigentes políticos como empresarios, sindicales y organizaciones sociales. El Coronavirus le corrió el velo a un problema endémico de la provincia, puede ser una de las lecturas anticipadas: aunque se generen puestos de trabajo, muchas veces son contratados recursos humanos externos por falta de cualificación local.

Armado con estos datos muy incipientes, el gobernador Sergio Uñac viajó a Buenos Aires el jueves para reunirse con el presidente Alberto Fernández y el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, con la intención de cruzar impresiones. La provincia necesitará compatibilizar las conclusiones del Acuerdo San Juan con el programa que prevé lanzar la Casa Rosada la semana que viene para la recuperación económica del país post-pandemia.

Nada hace suponer que habrá un contraste irreconciliable, pero en gobierno entendieron que era oportuno transmitir la experiencia sanjuanina en Buenos Aires de todos modos.  La semana entrante habrá un paréntesis sin reuniones sectoriales. Serán días de trabajo febril en la base de datos, todo en manos de técnicos afectados especialmente al asunto, para encontrar las coincidencias.  Durante ese tiempo habrá una serie de conferencias vía streaming para el público en general, pero lo crucial ocurrirá a puertas cerradas.

Recién a partir del lunes 3 de agosto comenzarán las mesas intersectoriales aunque, a diferencia de la primera etapa, su desarrollo se acotará a cinco días. Toda la instancia presencial estará terminada el mismo viernes 7. Entonces sí llegará la hora de comenzar a elaborar conclusiones y el documento que Uñac pretende presentar en sociedad el 1 de septiembre, con el compromiso de incorporar a su plan de gobierno las medidas concretas que resulten del consenso.

Tanto a Uñac como a la ministra Aubone, les sorprendió gratamente el nivel de participación ciudadana, especialmente en los municipios, donde hubo asistencia perfecta y muchas ganas de manifestarse. En cada departamento y bajo la conducción de cada intendente, hubo dos reuniones. En muchos casos, los segundos encuentros fueron más concurridos que los primeros. Algunas audiencias se extendieron hasta por cuatro horas, debido a la larga lista de oradores. Cada mesa terminó su tarea con la elaboración de puntos conciliados que luego se elevaron al comité provincial.

De recorrer las mesas sectoriales surgieron los temas más repetidos. Así se pudo acelerar la configuración de una nube con palabras claves. De todas, la más fuerte fue el trabajo. Y la segunda fue la educación. En muchos casos la educación se mencionó directamente relacionada al trabajo. Derivado de estos dos conceptos, hubo coincidencia sobre la necesidad de un Estado presente, pero como apoyo para la generación de empleo genuino y la capacitación de los recursos humanos.

La idea de la educación para el trabajo también vino asociada al pedido de desburocratización. E inmediatamente después completó el podio la palabra desarrollo.  Es decir, que la educación deba estar orientada al trabajo, conforme al desarrollo planificado para la provincia. Que las acciones del Poder Ejecutivo o del Legislativo no se limiten a armar una bolsa de empleo.

La pandemia permitió visibilizar una situación mucho anterior al advenimiento del Covid-19, que aqueja a la economía sanjuanina históricamente. “No nos damos cuenta de la cantidad de gente de otras provincias que llega para trabajar aquí”, advirtió la fuente oficial en una conversación reservada. Nadie presentaría formalmente ese argumento en público, porque sonaría antipático hacia los vecinos de la Región de Cuyo mínimamente. Para el resto del país también.

Pero es una sentencia que empieza a aflorar en el cruce de propuestas sectoriales. De ahí se deriva la imperiosa necesidad de “capacitar a los nuestros”. La fuente ejemplificó con la operación de maquinarias de última generación. Cuando llega la hora de la contratación, es tarde para enseñarle a un sanjuanino y resulta más sencillo tomar al postulante con experiencia. Es apenas un caso modelo para entender lo que viene sucediendo en la provincia.

En este sentido, apuntan a que el “compre sanjuanino” también tenga que ver con tomar mano de obra local, pero previamente capacitada. Las universidades tendrán su responsabilidad explícita en este apartado.

En segundo plano y también asociado a los tres conceptos previos, hubo un reclamo clarísimo de conectividad. El acceso a internet surgió imprescindible con el aislamiento social y se constituyó en una necesidad permanente a futuro. Trae aparejada la posibilidad de estudiar y de trabajar. Era un tema previo a la pandemia, pero se hizo evidente con la llegada de la peste.

El trabajo fue el hilo conductor que fue hilvanando los distintos foros. En la mesa de los sindicatos y de los empresarios apareció una persona que pidió participar en representación de las organizaciones sociales, de la economía social.  Al principio hubo cierta resistencia porque esas ONGs tenían su espacio de diálogo aparte. Pero se resolvió su incorporación porque los artesanos, los cuentapropistas, en buena medida son producto  de la crisis de 2001. ¿Por qué no darles el espacio en la discusión del trabajo? El Acuerdo San Juan podría traer aparejada una apertura diferente acerca de los interlocutores habituales a futuro.

En este marco, las mesas políticas fueron pintorescas y dejaron fotos llamativas por la convivencia de dirigentes que pocas veces compartieron micrófono, pero no generaron controversia. Hubo una actitud dialoguista de ida y vuelta, con la concepción de que la tolerancia social no admitiría berrinches partidarios. En planteo más recurrente fue darle periodicidad a la convocatoria de gobierno para escuchar a los opositores, mucho más allá del Acuerdo San Juan. En principio, hay predisposición para acceder a esta petición. “La nueva normalidad va a tener esto. No podemos diseñar medidas en un escritorio solos”, reconoció una funcionaria de primera línea del gabinete.

“Uñac está muy esperanzado”, reveló la misma fuente. Él eligió a Aubone para que coordinara el acuerdo, basándose en la experiencia previa que tuvo la abogada cuando intervino en el Digesto Jurídico de la Cámara de Diputados, en tiempos en que el pocitano era vicegobernador. Ella se encargó de recorrer las mesas sectoriales y lo mantuvo al tanto acerca de la concurrencia que hubo en cada una. Incluso, le pidió que asistiera a algunas aunque no estuviera previsto originalmente, para que viera la cantidad de gente que estaba debatiendo la hoja de ruta sanjuanina para la post-pandemia.

Ese manual de medidas para ejecutar no saldrá exclusivamente del trabajo del equipo  técnico, que está procesando las propuestas sectoriales, haciendo los cruces y midiendo las palabras más repetidas que se acumulan en la nube. El Acuerdo San Juan tiene un componente político muy alto, admiten en el gobierno. Esa mirada necesaria tiene que ver con la valoración de la participación social, ciudadana. Y esto debe estar reflejado también en la etapa de las conclusiones. Por eso se descuenta que el toque final saldrá directamente de la lapicera de Uñac.

 

 

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