Poco y nada se habló en la reunión inaugural de intendentes, en una de las 16 mesas del Acuerdo San Juan presentado el pasado jueves 18 de junio. Hubo clima cordial entre pares -“hay buena onda”, dicen desde oficialistas hasta opositores- pero la charla no pasó de la formalidad del saludo y el beneplácito por la convocatoria del gobernador Sergio Uñac. Sin embargo, esto no significa que no haya hoja de ruta. Cada quien tiene la suya y el primer desafío será compatibilizar las prioridades.
El próximo 1 de julio será la fecha inicial de los 60 días previstos para elaborar un documento con conclusiones. Según se trate de intendentes del oficialismo o de la oposición, habrá planteos diferentes. Los primeros buscarán una nueva porción de la torta de recursos federales que vienen directamente del Tesoro. Los segundos intentarán lubricar el diálogo todo lo que se pueda. A pedido de Uñac, militarán el acuerdo en el territorio. Por supuesto, esto implicará el entendimiento con sus pares municipales.
A decir verdad, el Acuerdo San Juan encuentra a los intendentes con pocos cabos sueltos. Desde 2018 cuentan con la Ley de Coparticipación que les garantiza un reparto exacto y previsible de recursos, además de un régimen de responsabilidad fiscal, el Fondo de Emergencia Municipal (FEM) y el Fondo de Desarrollo Regional (FODERE), específico para obras de infraestructura, también regulado por un porcentaje preestablecido.
A pesar de este estado de orden preliminar, los intendentes opositores tienen alguna apetencia adicional y la mesa de diálogo se presenta como la oportunidad ideal para la acometida. En una conversación reservada, uno de ellos reveló que les interesa al menos discutir que se traslade el índice de coparticipación también a los fondos que vienen del Tesoro sin afectación específica, que Nación está enviando a las provincias en emergencia. Son los ATN.
Si no llegara a prosperar la idea de distribuir estos recursos con un índice, los opositores pretenden que al menos quede el compromiso de la provincia de asistir a los municipios con partidas extraordinarias como lo está haciendo la Casa Rosada con las distintas jurisdicciones. Buscan que, en la emergencia, Uñac haga un aporte afectando otras partidas que antes no estaban destinadas a los intendentes, por afuera de los fondos específicos como el FEM y el FODERE.
Por otra parte, pedirán que la provincia habilite a los municipios a tomar financiamiento a tasa subsidiada (si fuese tasa cero, mejor) a través del convenio con entidades bancarias, como se anunció para las pymes afectadas por la pandemia. Tomar deuda para solventar gasto corriente, sería la traducción más sencilla. El contexto de pandemia y cuarentena, justificaría la excepción después de la rigurosidad del régimen de responsabilidad fiscal que se les impuso a los jefes comunales.
Ambos puntos fueron ligeramente conversados entre los intendentes de Rivadavia, Fabián Martín; Santa Lucía, Juan José Orrego; y 9 de Julio, Gustavo Núñez. Los oficialistas todavía no se enteraron de estos planteos, según dijo un alto referente del uñaquismo. No obstante, uno de los orreguistas sostuvo que ellos harán punta de lanza también en representación de los justicialistas, porque las necesidades son las mismas para todos.
Las buenas vibraciones entre los 19 intendentes se percibieron el jueves en la teleconferencia. Hubo rápido consenso acerca de que el capitalino Emilio Baistrocchi, como anfitrión en su departamento, debía ser el presentador. Tenía no más de 45 segundos para recibir el saludo del gobernador y darle el micrófono a otro colega que podría explayarse sobre la mesa que se estaba conformando. Se resolvió que debía ser un opositor y, habiendo únicamente tres en toda la provincia, Orrego y Núñez señalaron que debía ser Martín. Así se hizo.
A través de la pantalla gigante dispuesta en el Salón Cruce de los Andes, Uñac escuchó al rivadaviense destacar “el estatus sanitario privilegiado que nos permite reactivar la economía de la provincia”. El elogio ratificó el acompañamiento al gobierno sin restricciones en la pandemia. “Los intendentes haremos un trabajo paralelo, comunicándonos con los sectores vivos del departamento para traer nuestras propuestas superadoras”, agregó Martín, en plena sintonía con la premisa de llevar el diálogo a todo el territorio.
Dos intendentes del oficialismo consultados para la ocasión, coincidieron en señalar que esperaban coordenadas de Uñac para conducir el diálogo con la mesa de municipios. Hay una decisión tomada de apuntalar el acuerdo para alcanzar el objetivo propuesto. Preliminarmente, el gobernador le pidió a uno de ellos que convoque a los sectores que se quedaron afuera, por diversas razones. Es decir, que ese espacio de las comunas tenga lugares adicionales.
Las uniones vecinales, los centros de jubilados y otras instituciones similares, que ya tienen contacto fluido con sus municipios, serán tenidos en cuenta según anticipó un alto dirigente del uñaquismo. Pero el gobernador pidió una gestión adicional: incluir a los principales referentes políticos que, por no tener representación parlamentaria, quedaron afuera de la convocatoria original.
Para Baistrocchi, por ejemplo, esto significará hacer algunos llamados telefónicos a Nancy Avelín, de Cruzada Renovadora, y a Dignidad Ciudadana. La decisión está tomada y se procederá en ese sentido. Para otros intendentes, cabrá la misma instrucción de abrir el juego en sus territorios con la intención de construir el consenso más abarcativo posible.
Como se mencionó, los oficialistas desconocen hasta ahora el planteo que llevarán los opositores, de coparticipar con los municipios los aportes del Tesoro que lleguen a la provincia. Consultado preliminarmente al respecto, uno de los uñaquistas anticipó que habrá un pase de factura, llegado el momento oportuno. “En la época de Macri les llegaba solo a Rivadavia y Santa Lucía”, indicó la fuente.
Sin ir más lejos, en septiembre del año pasado ambos municipios recibieron 7 millones de pesos cada uno en concepto de ATNs enviados por el gobierno de Cambiemos. Según publicó Diario de Cuyo en esa fecha, las administraciones de Marcelo Orrego y de Martín ya habían acumulado anteriormente 18 y 21 millones respectivamente, por envíos discrecionales de parte de la Casa Rosada.
Pero la intención es no confrontar, sino poner en valor el criterio distributivo que primó en la gestión de Uñac, que incluyó a los 19 departamentos en todos los fondos con su respectiva cuota coparticipable. “Tenemos buena onda con Fabián y con Canqui”, indicó un alto referente del justicialismo, para certificar que existe la predisposición.
Públicamente, Baistrocchi ha reconocido que al menos en su Concejo Deliberante, la oposición ha acompañado de manera irrestricta las medidas necesarias para sobrellevar la cuarentena y que esto contrastó con cierto clima beligerante de la interna peronista saldada el 15 de marzo. La intención es continuar por este sendero de la concordia, cuando se espera que la provincia enfrente momentos muy difíciles en lo económico.
El gobernador lo planteó por primera vez de manera explícita al momento de presentar el Acuerdo San Juan: la provincia no saldrá de la cuarentena con el mismo Producto Bruto Geográfico, empleo y pobreza que tenía previos al 20 de marzo. El desafío será encontrar la receta apropiada para revertir la crisis lo antes posible.