En San Juan, insisten con crear el Libro de Defunciones de Personas Concebidas No Nacidas, en el ámbito del Registro Civil Provincial. Se trata de una iniciativa que volvió a tomar estado parlamentario en la última sesión de Diputados, ya que su autor, el legislador de Dignidad Ciudadana, Fernando Moya, lo volvió a presentar antes de dejar la banca ya que fue presentado en 2017 y nunca se trató .
El proyecto propone que cualquiera de los progenitores o ambos pueden pedir (no es obligatorio) la inscripción con nombre y apellido de las personas que hayan fallecido dentro del vientre materno, cualquiera sea la causa de su muerte, la edad gestacional o el peso que tuvieran al momento del fallecimiento. Esto, según la iniciativa, se podrá hacer dentro del plazo de un año de ocurrida la muerte del “concebido no nacido”, valiéndose de un certificado médico emitido por profesional médico que atendió el caso, con la correspondiente certificación de la autoridad sanitaria provincial.
La inscripción propuesta contiene los datos de los progenitores, su edad, nacionalidad, domicilio e impresión del dígito pulgar derecho; datos de la persona concebida no nacida nombre, sexo, peso, tipo de embarazo, detalles sobre la muerte (fecha, hora, lugar y causa de muerte intrauterina, entre otros). El Registro Civil debe expedir una partida de defunción de persona concebida no nacida.
Argumentos
Moya dijo que insiste con un proyecto que “no tuvo consenso en la agenda de los presidentes de comisión” y que prevé dejar replanteado el tema para los legisladores que asumirán el 10 de diciembre. El proyecto tiene dos años de validez de estado parlamentario para ser debatido en comisión y darle chance de ser ley.
“Hay otros casos, y en Paraguay un antecedente muy fuerte. En San Juan, en 9 de Julio hay un sector del cementerio para esos casos. Hoy noy hay registro de concebidos no nacidos y cuando pasa esa muerte, hay personas que se lo toman con mucho dolor, similar al de la pérdida de un hijo que nació, el duelo es grande y aumenta porque no se lo registra. Incluso muchas veces los padres no pueden disponer de los restos”, fundamentó Moya.
Agregó que “puede que el proyecto genere una pequeña polémica por eso se ha planteado que sea voluntario de los padres”.
Además, el legislador dijo que la meta es que el registro sirva a fines estadísticos respecto de las causas de muerte intrauterina y poder elaborar así políticas de Salud orientadas a disminuirla.