Por Daniel Tejada
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Canal 13 San Juan
Sería necio ocultar las tensiones internas en el Partido Bloquista, porque de hecho existen. Y se potencian en un año como este, en que corresponde renovar autoridades. Pero, a diferencia de ocasiones anteriores, la mira de los dirigentes parece por momentos algo distraída: no tan enfocada en los picoteos intestinos como en las listas de 2019.
Empezaron a proliferar las reuniones departamentales con presencia de autoridades provinciales, como la diputada nacional y presidenta del Comité Central, Graciela Caselles, o el presidente de la Convención y secretario privado del gobernador Sergio Uñac, Luis Rueda.
De esa recorrida surgió con cierta nitidez que las aspiraciones están puestas en las candidaturas que habrá que acordar con el justicialismo. Aparentan no tener la menor intención de desangrarse en una interna. Hay clima de acuerdo para cerrar rápido y sin heridos el reparto de cargos partidarios. Y pasar rápidamente al plato fuerte, las candidaturas del año próximo, que necesariamente tendrán que pasar por el colador de Libertador y Paula.
Uno de los ejemplos más contundentes se incubaba al cierre de esta edición en el Comité Capital Centro, donde la línea "Bravo Conducción", opositora a Caselles, estaba a punto de acordar con el director de Protección Civil, Alfredo Nardi. Dos corrientes en una sola lista para evitar la interna. El modelo se replicaría en otros distritos. Si el clima de paz prospera, en septiembre estarían cumpliendo la formalidad de presentar la nueva estructura de autoridades partidarias.
Hay un acuerdo de base para que Caselles continúe un período más como presidenta del Comité Central y Rueda como presidente de la Convención, en un anticipo tácito de cómo será la sucesión partidaria dentro de un par de años. Hay buena relación entre ambos, aunque con matices. Nada que empañe la buena convivencia, pero con algún episodio tirante de vez en cuando. Dio muestra de esto el diputado chimbero Andrés Chanampa, uno de los entusiastas que quiso alentar al secretario privado del gobernador a ir por la presidencia del partido. No prosperó.
Tanto Caselles como Rueda tuvieron que poner la cara para escuchar algunos reproches de dirigentes departamentales. Les reclamaron mayor participación en las candidaturas que se acuerden con Sergio Uñac. Ya empezaron a pedir tanto diputaciones como concejalías. La
respuesta fue que se pusieran a trabajar desde ahora para posicionar al mejor. Recién después, con los números en la mano, habrá chances de sentarse a dialogar con Uñac.
Con el solo sello bloquista no alcanza para imponer absolutamente nada dentro del Frente Todos. Lo definió un alto dirigente en estricto off the record. El desafío es que los departamentales entiendan que nunca jamás se podrá lograr una candidatura si el aspirante no ofrece cierta instalación e intención de voto. Lógica pura, aunque no siempre entendida a la primera explicación.
Puntualmente ocurrió en Valle Fértil. Rueda tuvo un encuentro con los principales dirigentes del departamento y una semana después, Caselles también. Ambos escucharon lo mismo: reconocen que el intendente Omar Ortiz tiene chances de ser reelecto y no le discuten el lugar, pero piden que el bloquismo exija la candidatura a diputado departamental. La respuesta fue la de ponerse a trabajar sin más dilaciones, entendiendo que el adelantamiento de las elecciones es prácticamente un hecho.
Caselles fue invitada a un encuentro de caciques de comités departamentales que se llevó a cabo el viernes 13 de julio en un café céntrico. Hubo 24 referentes, como el presidente de Desamparados, Jorge Godoy; el de Rivadavia, Daniel Pérez; el concejal de Rawson Rubén Rodríguez y la concejal de 25 de Mayo Sandra Quiroga, quienes también presiden el partido en sus distritos. Rueda no estuvo invitado y, a decir verdad, en su entorno generó ruido. Interpretaron ese almuerzo como una demostración casellista. Fue otro episodio de incomodidad interna.
Nuevamente Chanampa fue el encargado de salir a zapatear en público. Lo hizo en Banda Ancha, por Canal 13, al deslizar como al descuido que todos quieren la unidad, pero tampoco se podría descartar que hubiese más de una lista. Mensaje en clave solo para entendidos.
Caselles tiene por delante un 2019 intenso. Se terminará su tercer mandato como diputada nacional y difícilmente pueda repetir por cuarta vez consecutiva. Tendrá que buscar otro destino. Ya le dieron el ok para desembarcar políticamente en Caucete, donde el oficialismo provincial tiene en frente al intendente Julián Gil. Pero la presidenta bloquista también tiene lazos políticos con Capital, donde por ejemplo se asienta la Fundación Javier Caselles, que despliega una importante tarea social.
Rueda también encara un año que puede depararle novedades. Una de las alternativas es que el diputado nacional Walberto Allende vuelva a disputar la intendencia de 9 de Julio y, en caso de ganarle a Gustavo Núñez, tendrá que renunciar al Congreso y automáticamente disparar la sucesión. El bloquista tomaría su banca para completar mandato hasta 2021. Desde lo político quedaría también resuelta y satisfecha la participación del socio más importante del justicialismo en el Parlamento. Sale Caselles, entra Rueda. Pero por ahora, no es más que una especulación. Temprana, pero necesaria especulación.
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