Los vejámenes que cometieron las fuerzas de seguridad sobre mujeres y en nombre del Estado Nacional fueron encuadrados dentro de delitos: violencia de género, según el Ministerio Público Fiscal y de acuerdo al planteo de Sergio Padusack. Ahora sólo resta que el Tribunal le haga lugar al planteo.
En Mendoza también se incorporó la figura de violencia de género dentro de los delitos de lesa humanidad. El Dr. Daniel Rodríguez explicó en su alegato por 19 mujeres que fueron torturadas en el Casino de Oficiales de la vecina provincia y dijo “la violencia fue potenciada por la condición de ser mujeres. Un reglamento del ejército sobre instrucción para operaciones de seguridad, bajo el subtítulo de “Registro de mujeres” sostiene que “el personal femenino podrá resultar tanto o más peligroso que el masculino, por ello en ningún momento deberá descuidarse su vigilancia […] El personal militar no deberá dejarse amedrentar por insultos o reacciones histéricas”. Concluyó el fiscal que “si estos estereotipos patriarcales son explicitados en el plano formal, podemos tomar somera dimensión de lo que esto significó en el plano de la represión ilegal” dijo Daniel Rodríguez el 15 de mayo de este año.
Por su parte la fiscal Gema Guillen también hizo referencia a tal manual de procedimientos del ejército y resaltó que la visión de las fuerzas represivas hacia las mujeres apropiándose del derecho de decidir: que podía o no podía afectar su pudor, tratándolas de histéricas. La materialización de estos conceptos dentro de la represión ilegal fue cruel y perversa.
Además, Guillen puntualizó una línea del libro de Pilar Calveiro, Poder y Desaparición en la que hace referencia a la frase de Ramón Camps “nosotros no matamos personas, matamos subversivos”.
En la provincia de San Juan se cometieron este tipod e delitos de género, como ocurrió en muchos centros clandestinos en todo el país. Las fuerzas de seguridad en nombre del estado avasallaron con la libertad sexual de las víctimas como fue con Diana Kurban, Isabel Mac Donald, Beatriz París, Cristina Leal, Susana Casas, Cristina Anglada, Ana María García de Montero, Margarita Camus. Además quienes sufrieron delitos sexuales como Josefa Álvarez, no fueron hechos aislados sino que eran prácticas comunes del estado.
La Fiscalía continuara este miércoles con el alegato en su última etapa.