Sergio Maldonado, hermano de Santiago Maldonado, estuvo en San Juan participando en el IV Congreso Nacional y Provincial de Políticas Públicas, que se desarrolló en la facultad de Arquitectura de la Universidad Nacional de San Juan. Sergio habló sobre el impacto que generó la muerte de su hermano, sobre las campañas que se armaron en contra de la familia y hasta opinó sobre las políticas de seguridad del gobierno de Cambiemos.
-¿Cuál es el rol que debe tener la juventud en la actualidad?
-El principal es unirse. Quedó demostrado que cuando se juntaron con los docentes, con los trabajadores, con sus padres, generando el pedido por la educación pública fue muy loable, muy satisfactorio. Me parece que va por ese lado, que los jóvenes no son el futuro, son el presente, no hay que estar esperando para más adelante, para cuando sea el momento, el momento es cuando lo sienten. La juventud viene demostrando un montón de cosas, con el sólo hecho del cambio de palabras, como el uso de todes, ese tipo de acciones demuestra que la tienen más clara que aquellos que tenemos más de 40 y ni hablar de los dinosaurios que están en el Congreso que nos representan. No hay que cargarles tanto, ni exigirles tantas cosas, pero sí tratar de acompañarlos y apoyar porque son ellos los que tienen necesidades.
-Desde que Santiago estuvo desaparecido y hasta que lo encontraron sintieron que se intentó replicar en materia discursiva la teoría de los demonios que se usó por algunos sectores para analizar la Dictadura en los '70
-Si. Lo de Santiago es un detonante, no es que arrancó ahí el conflicto de las comunidades mapuches y los pueblos originarios sino que ya venía de antes. A Santiago le pasó lo que le pasó por ser solidario, le podría haber pasado en otro lugar, todas las causas se hermanan. Él estaba a favor de los pescadores, contra los agrotóxicos, contra la minería, son todos lugares donde intervienen terratenientes, donde hay otros intereses relacionados con la tierra. El origen de Santiago con las luchas fue ser solidario. Y todo esto empieza con generar un enemigo interno, esto de la teoría de los dos demonios, para justificar donde estamos hoy, que las fuerzas de seguridad están todo el tiempo respaldadas por la ministra Bullrich. Generaron un enemigo interno para confrontar, inventaron lo de la RAM cuando eran ocho personas en el medio de la Ruta 40 y lo único que tenían era la ruta y el río y entraron 120 gendarmes reprimiendo y haciendo pedazos todo, haciendo lo que se les antojara porque no los veía nadie. Imaginen esa situación. Imaginen lo que pasó en Buenos Aires en el Congreso, lo que hicieron a los ojos del país, imaginen lo que hicieron en el Río Chubut.
-¿Cuál es la contrarrespuesta que debe haber ante lo que está pasando en materia de seguridad a nivel nacional?
-Proteger a los más jóvenes, porque por ahí no tienen tanta experiencia. Se les hace sentir miedo a la participación, los agarran y los detienen, le tiran gas pimienta. Hay que cuidarlos, protegerlos, hay que ser más solidarios y en la calle ser todos uno. No hay que esconderse, el "no te metas" no existe. Meter presos a los que son referentes, como Juan Grabois o referentes de la Garganta Poderosa incluso se habla de deportar a dos venezolanos, de esa manera miden que hay una parte de la sociedad que está en contra de los extranjeros e intentan mostrarlos como generadores de violencia cuando la violencia arranca con los que respaldan este modelo. No hay otra forma de ajustar que reprimiendo. El Gobierno juega al desgaste, los jóvenes tienen que estar todos juntos.
-¿Cómo afrontó la familia la campaña que se viralizó en la que aseguraban que cobraban $200.000 por mes tras la muerte de Santiago?
-Yo me acuerdo que lo desmentí en abril y después dije que no iba a andar desmintiendo ninguna otra mentira. Si hubiera otra cosa en contra nuestra, ya lo hubieran dicho y es tan simple de voltear esa falsa. ¿Cuál sería el significado si realmente pagaran $200.000? Si el Estado nos pagara $200.000 por mes asumiría que es responsable de la muerte de Santiago y por eso está pagando algo, esa sería la lógica. Si a fulano le dan plata es porque hay una culpa. ¿Me van a estar pagando a mí para que yo salga y confronte al Gobierno? Tengo una actividad comercial, nadie se detiene a pensar si me depositan plata en mi cuenta que la AFIP no lo controlaría. Yo no digo que no vayamos a reclamar en el día de mañana un resarcimiento económico, yo no estoy atrás de eso, pero no sé si la Justicia lo dictamine o no. Pero para que te paguen tendría que haber habido un juicio, tendría que haber pasado un proceso y estamos en un país donde hay juicios de lesa humanidad de 40 años y que todavía están siendo juzgados y nosotros con un año y medio es imposible que tengamos eso cuando no hay imputados en la desaparición forzada seguida de muerte. Hay un solo imputado, Echazú, que se autoimputa en la causa de hábeas corpus para tener acceso a la causa, yo tengo una causa de espionaje y ahí fue Cané a autoimputarse para tener acceso a la causa. Nosotros no imputamos a nadie, estamos investigando, ellos se autoimputan para tener acceso. Pedimos un grupo de expertos independientes, que garantice la investigación porque quienes investigan son los mismos que participaron en la desaparición de Santiago, responden al mismo Ministerio de Seguridad.
-En todos los juicios de Lesa Humanidad que se desarrollan en el país la imagen de Santiago está a la cabeza. ¿Sienten un compromiso social con estas causas en particular?
-Nosotros eramos como cualquier vecino que iba a una marcha por algo concreto, antes me decías desaparición forzada y recordaba casos específicos. Ahora nos empapamos del tema, el Estado va a ser siempre el responsable.