Los transportistas nucleados en la Catac y la Fetra continúan con el paro que iniciaron a las 0 hora del lunes, que paraliza la actividad en los puertos por la falta de carga para exportación, y denunciaron que fueron agredidos por Gendarmería en distintas protestas en la provincia de Buenos Aires.
Desde la Confederación Argentina del Transporte Automotor de Cargas dijeron a ámbito.com que en la localidad de Junín se produjo ayer una "violenta represión" contra transportistas, que hoy se repitió en Pergamino.
Según precisó la cámara empresaria, "el ataque a los dueños de camiones y a los choferes" fue perpetrado en la rotonda de acceso a Junín, la ciudad más populosa del noroeste bonaerense.
Unos 180.000 transportistas de toda la Argentina están en huelga total desde la 00:00 del lunes en reclamo de un aumento del 31% en la tarifa de los fletes, entre otros reclamos económicos a las grandes empresas exportadoras de cereales y pooles de siembra.
La Catac precisó que la represión fue en la tarde del miércoles, en la tercera jornada de paro nacional, cuando los dueños de camiones y choferes realizaban una manifestación en Junín, "a la vera de la ruta sin cortar la circulación del tránsito".
Pablo Agolanti, vicepresidente de la Federación de Transportadores Argentinos (Fetra) señaló que en el cordón del Gran Rosario y en la ruta 8 también había presencia de Gendarmería "con la clara intención de amedrentar a través de la violencia".
En Catac comentaron a este medio que aún no fueron contactados por las Cámaras ni por el Gobierno para buscar una salida al conflicto. En cambio, hoy se llevaría a cabo una reunión entre esas dos partes.
• Pérdidas
Los exportadores de cereales y oleaginosas comenzaron a perder u$s 3,5 millones diarios por el lockout, dado que al dejar de ingresar producción a los puertos, muchas terminales se quedaron sin mercadería para cargar en los 120 barcos que están paralizados hasta ahora, informaron voceros del sector.
"Hay empresas que no tienen para cargar en los barcos", aseguró a Télam, el vocero de la Cámara de Industrias Aceitera de la República Argentina (Ciara), Andrés Alcaraz.
El representante del sector agroexportador abogó porque "se llegue a un arreglo pronto de esta situación, porque todo esto supone pérdidas, en la medida que los barcos están detenidos, y eso implica un costo de alquiler de alrededor de u$s 30.000 dólares diarios" por cada jornada adicional de espera por la carga correspondiente.
Los puertos de Rosario, el norte de la provincia de Buenos Aires, parte de Entre Ríos, y el sudeste bonaerense mantenía unos 120 buques varados, sin carga, cuyo alquiler significa en conjunto u$s 3,5 millones por día.
El vocero de Ciara aseguró que la industria "si bien no objeto ni forma parte del conflicto de los transportistas (que reclaman un 35% de aumento de tarifas), asiste con preocupación a la medida, porque como muchas empresas, al no recibir producción, se quedaron sin existencias, no pueden cargar los barcos que están en los puertos".
Alcaraz puntualizó que "está comenzando a detenerse la logística", y remarcó que "resulta complicado este asunto, porque estamos en el medio de la cosecha del maíz y se están agotando las existencias disponibles en los puertos".
Asimismo, advirtió que de continuar la medida "se paralizarán también las plantas procesadoras", y señaló que "hay piquetes en muchas rutas y se están haciendo los esfuerzos necesarios con las autoridades y la gendarmería para liberar la circulación".