Juan Carlos Abarca, el reelecto intendente de Albardón, es el que más
aumentó porcentualmente su buena imagen si se comparan los votos efectivos que
obtuvo en la última elección y la imagen que captura en la primera medición
realizada por el IOPPS. Claro que son indicadores diferentes, pero el entrecruzamiento
sirve porque la buena imagen si bien no se traduce en votos efectivos en una
buena medida para medir las oscilaciones en este tiempo.
El incremento de Abarca fue significativo: pasó del 55,1% de los votos
efectivos a un 66,7% de aceptación de su gestión en marzo, con lo que aumentó
un porcentual de 11,6% y es así el mandatario comunal al que mejor coeficiente
le da.
Claro que no se puede realizar una comparación entre los intendentes en
este cruce porque a algunos les juega "en contra” el altísimo alcance electoral
del año pasado y el sólo hecho de haber podido conservarlo ya es un mérito
incomparable. Es el caso del pocitano Fabio Aballay, quien escaló 2,6% entre
los votos que sacó y su aprobación actual, pero que es el intendente mejor
valorado de todos por sus conciudadanos con un apabullante 68,7%. Claro que
como en el turno electoral también fue el intendente más votado en todo San
Juan con el 66,1%, la variación en su caso no da tan alta. Igual, lidera ambas
tablas.
Otro caso meritorio, y en parte similar, es el de Marcelo Orrego en
Santa Lucía. Obtuvo nada menos que el 65% de aprobación entre su gente, luego
de haber arrasado con el 57,3% en las últimas elecciones. El asunto no es
llegar sino mantenerse, y en su caso ha conseguido mantener su caudal y
aumentarlo en un 7,7%.
También Franco Aranda consiguió escalar algunos escalones. Paso del
40,8% en las elecciones al 45,8% en la percepción de aceptación del IOOPS, con
lo que su mejoría es del orden de 5 puntos. Y Fabián Gramajo en Chimbas, quien
hizo una excelente elección con el 57,4% luego sortear incluso una dura
interna, y ahora ha conseguido mantener y mejorar la buena imagen con un 62,2%
de las opiniones según el IOPPS, un repunte de 4,8%.
Del lado de las bajas, los casos más significativos entre los medidos
por el IOPPS son Caucete y Jáchal. En el departamento del Este, su intendente
Julián Gil fue noticia nacional con su estilo y sus designación y pasó de los
49,2% que sacó en los comicios para ganar con comodidad a los actuales 35,2% actuales,
una pérdida de 14 puntos. En el caso del jachallero Miguel Vega, llegó a la
intendencia por un margen ajustado con el 41,8% de los votos y hoy recibe una
aceptación más del 10% menor, del 31,7%. Obviamente, recibe de frente el
impacto de la minería y el accidente de Veladero.
Menos lineales en el análisis son los casos de Rivadavia y Rawson, donde
los jefes comunales también registraron alguna merma. Fabián Martín en
Rivadavia sacó en la elección el 57,1% de los votos y hoy recibe una aceptación
medida por el IOPPS del 44,4%. Lo que da un 12,7% de pérdida entre una y otra,
aunque claramente en su caso influyó en el alto valor del diferencial la
impresionante cifra obtenida en las urnas, mientras el apoyo actual no es todo
lo voluminoso pero tampoco es malo.
En el caso de Rawson, Juan Carlos Gioja también hizo una excelente
elección en noviembre con el 54% de los votos en el departamento más poblado de
San Juan. Su actual nivel de aceptación del 48,6% según el IOPPS si bien indica
una baja de más de 5 puntos, lo mantiene en una alta franja de consideración de
los rawsinos.
En el caso del presidente Macri, registró un aumento importante entre el
40,2% que sacó en el ballotage y el 62,6% de aceptación que registra. Mientras
que el gobernador Uñac también escaló de manera considerable al pasar del 53,6%
de los votos al 61,5% de aprobación.