Por Daniel Tejada
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Canal 13 San Juan
"Más que timbreo fue un ring-raje”, repitió en tono de chanza el intendente chimbero, Fabián Gramajo. Relajado tras pasar la prueba de oficiar de anfitrión en el Día de la Lealtad, interpretó que había defendido la localía. Allí donde el sábado el PRO focalizó su campaña de contacto cara a cara con los vecinos, el lunes el peronismo entero juntó cabezas y tropa, con un mensaje de unidad.
Así Chimbas se convirtió en apenas 72 horas en zona de batalla política. Distrito populoso e históricamente peronista, más de una vez la dirigencia local se atrevió a compararlo con el gigantesco municipio de La Matanza. Salvando las distancias y las diferencias de volúmenes, no pareciera azarosa la coincidencia de tironeos entre uno y otro espacio político, tanto en el conurbano bonaerense como en el sanjuanino.
Populosos los dos, peronistas los dos. El caprichoso destino puso a Gramajo, además, muy cerca de la intendenta matancera, la combativa peronista Verónica Magario. Ella como presidenta de la Federación Argentina de Municipios (FAM), él como vocal y único representante sanjuanino en la conducción de la agrupación federal de jefes comunales.
Confirmado como líder del partido en su patria chica, Gramajo terminó de redecorar la sede de la junta departamental con el look de su gestión. Pintó los muros arriba de los colores y las consignas de su antecesor, Mario Tello. Cuando todo estuvo listo, habló con Sergio Uñac. El pocitano decidió que allí celebrarían el 17 de octubre, con todo el peso simbólico que tiene la fecha. De paso pondría en funciones a las autoridades del distrito.
Por primera vez desde que hubo cambio de autoridades, el peronismo entero cruzaría la avenida Benavidez a copar la parada.
El sábado 15 el diputado nacional y presidente del PRO en San Juan, Eduardo Cáceres, encabezó el timbreo en el vecindario chimbero, en esa modalidad diseñada directamente por la usina de marketing político de Jaime Durán Barba, en simultáneo con el propio presidente Mauricio Macri y la dirigencia de Cambiemos en todo el país.
En la Intendencia de Chimbas el despliegue del partido amarillo no pasó inadvertido. Confirmada la fecha por Uñac, los preparativos para el Día de la Lealtad se hicieron a ritmo febril. Hubo movilización, bombo y pancarta. Todo el cotillón peronista. Sobre el escenario se ubicó el gobernador y presidente del Consejo Provincial del PJ. A su lado el vice, Marcelo Lima. Completó la mesa el anfitrión, Gramajo.
Pero también estuvo el diputado Tello. Uñac no dejó pasar el detalle y lo hizo notar hacia la militancia: "aquí están los dos”. Con las internas, a otro lado y en su debido momento. Entre los militantes, también estuvo el ex precandidato a intendente y rival interno de Gramajo, Carlos Mañé. Otro gesto que no pasó inadvertido.
El único ausente fue el diputado nacional y presidente del Consejo Nacional del PJ, José Luis Gioja, quien aún se encontraba en Europa. Pero en primera fila sí estuvo su hermano, el intendente de Rawson, Juan Carlos. Y el intendente de Capital, Franco Aranda. Y el ex candidato a intendente de Santa Lucía, Lucio González. La lista sigue y resulta interminable.
Todos los sectores cantaron presente y dieron una respuesta contundente a la convocatoria. Por eso Gramajo respiró aliviado y soltó la chanza sobre el timbreo y el ring-raje. Para las generaciones más nuevas, cabe aclarar que la expresión se refiere al juego infantil de tocar timbre y salir corriendo. Toda una metáfora intencionada.
En rigor de verdad, Chimbas es el cuarto distrito más numeroso de la provincia. Según los datos oficiales del año pasado, con 61.912 electores el departamento equivale al 11,54% del padrón, después de Capital, Rawson y Rivadavia, en ese orden. Sin embargo, la diferencia con el tercero es mínima: poco más de 5.000 almas.
Desde 2003 en adelante, el justicialismo gobierna en Chimbas y ha sido inamovible en cada cita electoral, aún con el chimberísimo Movicom de los Camacho como fuerza rival permanente. Los guarismos del año pasado arrojaron un resultado inapelable:
Gramajo ganó con 26.454 votos, equivalentes al 57,43%; segundo quedó Mauricio Camacho con 10.434 votos, es decir el 22,65%; y ahí nomás, tercero quedó el basualdista José Plaza con 8.519 votos, el 18,49%.

Sin embargo, Uñac sabe que no se puede vivir de las cifras pasadas ni de los recuerdos y que la próxima meta, la más inmediata, tiene que ver con las elecciones legislativas del año próximo: "Yo los convoco a que podamos construir desde la base, desde la militancia, el triunfo que este partido se merece. Y lo deberemos sellar en octubre del año que viene, haciendo que el justicialismo vuelva a abrazar la victoria", arengó en Chimbas.
Aunque no tenía discurso preparado, también tuvo que hablar en el Día de la Lealtad el líder de la CGT, Eduardo Cabello. Medido en la improvisación, el sindicalista de la UOCRA invitó a la reflexión a los militantes, acerca de las razones por las que el electorado votó por el cambio a nivel nacional y en buena parte del país. "Algo hicimos mal”, apuntó con tono moderado pero sin anestesia.
Más tarde, alguien del entorno de Cabello explicó que su mirada está puesta en que, además de las reuniones partidarias, la batalla se da fundamentalmente en las calles, en el contacto cara a cara. Menos redes sociales, más militancia tradicional. No dejarse ganar el territorio por el marketing político moderno del PRO.
En el mismo sentido se expresó Gramajo, con aquella vieja consigna que viene sosteniendo desde el inicio de su gestión: "volver a las bases”, con una fuerte renovación. Sin echar a nadie, pero abriendo espacios a las nuevas generaciones. Defendiendo el territorio. Mirando más hacia el adversario que hacia la interna. Hacia allá van.
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