Causa Nisman: el primer médico que lo vio no dudó que fue un suicidio

José Carrera Mendoza y la enfermera Yésica López fueron al Le Parc el 18 de enero tras el pedido de auxilio de Sara Garfunkel a Swiss Medical.
martes, 22 de septiembre de 2015 · 10:39
El médico de la prepaga Swiss Medical presentado por algunos medios como "testigo clave” sobre el supuesto homicidio de Alberto Nisman creyó desde un primer momento que el fiscal se había suicidado. Y, sobre la presunta modificación de la posición del cuerpo, proclamada por los abogados querellantes como una demostración contundente de que la escena de la muerte había sido alterada, la declaración es dubitativa. Más aún: si la escena fue efectivamente modificada después de que el médico y la enfermera vieron el cuerpo, ello no pudo haber ocurrido sin que lo advirtiera la madre de Nisman, que estaba sentada a los pies de la cama de la habitación principal, a escasos tres metros del baño donde yacía muerto su hijo, informó Tiempo Argentino.

El médico José Raúl Carrera Mendoza indicó e incluso dibujó una posición de los brazos del cadáver de Nisman diferente de la que registró la fotografía tomada en el baño por los investigadores e incorporada al expediente. Cuando la fiscal Viviana Fein le exhibió la imagen y le preguntó si coincidía con lo que había visto aquella noche, respondió: "así no, me parece que en la foto está un poco desplazado hacia la izquierda, pero me confunde. No es como lo recuerdo, la posición de los brazos estaba como los dibujé. Me parece que uno de los testigos dijo en la tele que la posición era como yo la dibujé”.

El médico José Raúl Carrera Mendoza indicó e incluso dibujó una posición de los brazos del cadáver de Nisman diferente de la que registró la fotografía tomada en el baño por los investigadores e incorporada al expediente.
Carrera Mendoza no fue el primero del equipo médico en ver el cadáver. Antes lo vio la enfermera Yésica López Román. Fue ella quien relató la hipótesis del suicidio tras dirigirse al baño. "Intento abrir la puerta y está como trabada, entonces abro despacito, meto la cabeza y veo un cuerpo que se veía sin vida. Saco la cabeza y le hago una seña al médico como que ya no está vivo. Él se acerca, mira y transmite eso a la mamá. Le dice que no está vivo, que aparentemente se había suicidado porque había un arma”.

La enfermera y el médico coincidieron en que cuando llegaron, "en la habitación había tres personas”, Sara Garfunkel, y dos custodios. Ellos ya sabían que Nisman estaba en el baño, probablemente muerto. Para acortar los tiempos en situación de emergencia, los facultativos piden información adicional sobre el caso mientras van en camino hacia Le Park. En la ambulancia, durante el trayecto, les informaron que "se habían comunicado con la madre del paciente, quien les había dicho que su hijo estaba en el baño tirado en el piso y con mucha sangre”.

El médico describió que el cuerpo de Nisman estaba "tendido sobre el piso, boca hacia arriba (decúbito dorsal) con la cabeza un tanto inclinada hacia la derecha… de la manera que se abría la puerta la cabeza giraba de derecha a izquierda”. La enfermera coincidió: "estaba boca arriba contra la bañera, con el esternón apuntando al techo y levemente hacia el lado contrario de la bañera, como si la misma le hubiese impedido en la caída quedar completamente boca arriba porque el hombro izquierdo estaba contra la bañera”. Y, en ese contexto, reiteró: "nosotros habíamos interpretado que se había suicidado”.

Los brazos

La posición del cuerpo coincide con la foto del expediente. La diferencia está en los brazos. Para el médico, estaban al revés de la foto; la enfermera también creyó recordar algo similar: "no tengo convicción sobre la mano derecha ahí. Pudo haber estado ahí porque yo tenía otro ángulo de visión”.

Ninguno fue taxativo, y la fiscalía lo advirtió. Sí coincidieron en que el arma estaba sobre el hombro izquierdo del cadáver, y el casquillo junto al muslo derecho, tal como lo muestra la foto. Pero aún en la hipótesis de que alguien hubiera modificado la posición de los brazos (en el resto del cuerpo no hay diferencias), se impone analizar quién pudo haberlo hecho.

Garfunkel estuvo todo el tiempo en contacto visual con la puerta del baño. Y cuando el médico y la enfermera se retiraron, "en ese momento personal de Prefectura ordena que otro personal de Prefectura se quede en la puerta y no deje pasar a nadie, haciendo alusión a que era un lío. Decía ‘sacame toda esta gente de acá’”, declaró la enfermera.

Según se desprende del expediente, quienes estuvieron en el lugar por parte de Prefectura fueron el jefe del Servicio de Puerto Madero, Horacio Aranda, y los oficiales Walter Alegre, Samanta Miranda, Artemio Ramos y Guillermo Cochi. Miranda fue asignado "como consigna en el pasillo que comunicaba con el dormitorio principal a los fines de preservar el lugar”, y Ramos fue apostado "en la puerta del baño para resguardo del lugar”. Si alguien ingresó al baño para "armar” la escena de un suicidio, debió contar con la anuencia de esos dos prefectos, de los custodios de Nisman y de Garfunkel. Además, debió ingresar a un baño de dos metros por 1,80 tapizado de sangre, modificar la posición de los brazos y salir de allí sin dejar un solo rastro. 

Fein descartó volver a citar a Sergio Berni

La fiscal Viviana Fein desestimó volver a convocar al secretario de Seguridad, Sergio Berni, para que declare como testigo en la causa sobre la muerte del ex titular de la UFI AMIA, Alberto Nisman.

Fein descartó una nueva convocatoria a Berni al recordar que el funcionario ya declaró y cuando la querella le preguntó si "conoce o supo algo de utilidad para aportar a la investigación, incluso luego del hecho, algún dato o pista de interés, respondió 'absolutamente nada'”, añadieron fuentes judiciales no identificadas por Télam.

De esa manera, Fein adoptó la misma postura respecto al pedido para que testimonien su secretario letrado Bernardo Chirichela y el primer juez de la causa, Manuel de Campos, quien intervino en las primeras horas subrogando a su colega Fabiana Palmaghini.

"Tampoco se hará lugar al pedido de la ampliación de la declaración testimonial en relación al secretario de Seguridad”, dijo la fiscal que fue recientemente ratificada por la Corte Suprema, que rechazó una nueva petición de la ex esposa de Nisman, la jueza federal de San Isidro Sandra Arroyo Salgado, que actúa como querellante en la causa.

"Ninguna de las personas mencionadas aportó un mínimo elemento que permita el avance en el caso", dijo Fein.

Fuente: Infonews

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