Causa AMIA: "Fino" Palacios criticó el rol de Nisman

El ex comisario fue el primer imputado en declarar en el juicio por encubrimiento del atentado.
viernes, 11 de septiembre de 2015 · 10:28
El ex comisario Jorge "Fino" Palacios fue el primero en romper el silencio ayer, al declarar como imputado en el juicio oral por el encubrimiento del atentado a la AMIA. Aunque sin aceptar preguntas, el ex titular de la Policía Metropolitana, rumbo a juicio también en la causa por las escuchas ilegales, dedicó su indagatoria a defenderse de las acusaciones sobre el desvío de la denominada pista siria y apuntó contra el fallecido fiscal Alberto Nisman, quien llevó adelante la pesquisa por las irregularidades en la investigación de la voladura, informó Tiempo Argentino.

Con varias ausencias por motivos médicos –como ya parece ser la costumbre- los ex fiscales Eamón Mullen y José Barbaccia realizaron una extensa declaración indagatoria en la que defendieron su instrucción del expediente y volvieron a señalar al grupo de policías bonaerenses encabezados por Juan José Ribelli, hoy querellantes, como el nexo local del atentado ocurrido el 18 de julio de 1994.

"Llama poderosamente la atención que el doctor Nisman haya llegado a la conclusión de que hubo irregularidades en el allanamiento de la calle Constitución once años después", remarcó Palacios sobre el operativo que lo compromete con el desvío de la pista siria 15 días después del atentado, en momentos donde se malograron tres allanamientos en direcciones vinculadas al empresario Alberto Kanoore Edul, que exhibía nexos con el gobierno de Carlos Menem.

"Es muy normal en los procedimientos policiales concurrir, y a los efectos de no tener un fracaso, hacer un llamado a fin de saber si hay alguien. Eso se llama hacer 'una caída'", sostuvo acerca de las inexplicables comunicaciones telefónicas que se realizaron a la finca de Kanoore Edul horas antes de que se produjeran los allanamientos, desde un celular de su propiedad, y sobre líneas de teléfono que no estaban registradas en la causa. También se desligó de haber realizado él mismo la llamada sino que delegó en sus subalternos esa acción, a la vez que dijo no saber la importancia que podría tener para la causa el seguimiento de esa línea investigativa. "Desconocemos el motivo por el que se lo investigaba y por qué se dejó sin efecto", sostuvo Palacios incriminando en esa decisión al ex juez Juan José Galeano.

De alguna manera, ex el comisario a cargo de la División Protección del Orden Constitucional, Carlos Castañeda –que se negó a declarar y su indagatoria se dio por lectura- también señaló que todas las decisiones las tomaba Galeano y que parte importante de la pesquisa por la voladura estaba en manos de la SIDE, lo que excluía a la Federal de decisiones trascendentes.

"Después de 2003, Nisman se fue a sus nuevas oficinas y se manejó con personal de la SIDE", fue la frase que Palacios dejó flotando en el aire para afirmar que antes de esa fecha trabajaban codo a codo en la causa y que nunca había detectado inconsistencias en su labor. También negó que fuera el responsable de la desaparición de cassettes con escuchas telefónicas clave. "Un comisario no va a buscar cassettes", retrucó para pedir los legajos de los policías encargados de esa tarea a la fecha.

"Aún estoy convencido de que en esta sala de audiencias se encuentra la conexión local con el atentado", concluyó Mullen tras una extensa, detallada y vehemente indagatoria en la que volvió a defender toda su actuación como fiscal de la causa AMIA. Aludió en esa frase a Ribelli, que en este juicio es parte acusadora, luego que en 1996 fuera acusado por la voladura, encarcelado y liberado tras el fallo del Tribunal Oral Federal N°3 que sentenció que toda esa pista había sido una farsa para desviar la pesquisa. Punto por punto, apoyado por lectura de sus apuntes, y matizando tonos de voz, Mullen rechazó todas las acusaciones y anticipó que aportará más pruebas cuando declare más adelante en el juicio. Según él, Carlos Telleldín –el reducidor de autos y último poseedor de la Traffic que presuntamente habría sido usada como coche bomba- "terminó vendiéndole al juez de la causa, la verdad de los hechos", por los 400 mil dólares pactados para que ampliara su indagatoria y apuntara a los bonaerenses. Por eso se dedicó a apuntalar las pruebas que según él fueron colectadas durante la pesquisa que vinculaban a Telledín con Ribelli, y a este último con el atentado.

Su exposición alternó climas, y se demostró sólida y preparada. Pero algo más llamó la atención: la directa alusión a "Jaime Stiuso" en varios tramos, en lo que pudo interpretarse como un señalamiento hacia el ex espía y hombre fuerte de la SIDE que estuvo muy presente en toda la investigación y cuyo testimonio, según Mullen, hilvanó la sentencia que anuló toda la investigación y que terminó acusándolos de irregularidades. Su colega, Barbaccia siguió el mismo camino.  

 

Fuente: Infonews

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