El Gobierno argentino criticó hoy a la Justicia por la falta de avances en la causa AMIA durante 21 años y pidió a Estados Unidos que incluya el tema del atentado en las negociaciones que mantiene con Irán junto al resto de los miembros del Consejo de Seguridad de la ONU y Alemania (G5+1) para lograr un acuerdo que reduzca las tensiones sobre temas nucleares que existen entre la república islámica y las potencias.
Así lo informó hoy el canciller Héctor Timerman en conferencia de prensa, en la que leyó una carta enviada al secretario de Estado norteamericano John Kerry, que también remitió al ministro de Relaciones Exteriores israelí, Avigdor Lieberman. En las misivas, el gobierno argentino manifiesta su "preocupación" por las diferencias entre ambos países en lo referido a esa negociación, y lamenta que Estados Unidos no haya incluido el atentado en el temario, motivo por el cual lo reitera en esta oportunidad.
"Hoy, vuelvo a solicitarle que el tema de la AMIA sea incluido en las negociaciones con la República Islámica de Irán", indica Timerman en la carta dirigida a Kerry, y recuerda que en 21 años la Justicia argentina "no ha logrado detener, juzgar ni condenar a los perpetradores de tan aterrador hecho".
Luego, aclara que la Argentina "no tiene ningún interés estratégico, ni militar, ni de inteligencia y menos de espionaje en la zona de Medio Oriente" y que se opone "a cualquier acto que promueva la violencia o la violación de la soberanía tanto en forma abierta como en forma encubierta" en esos países y señala que se ve "en la necesidad de reiterar" que el territorio argentino "no sea utilizado para fines de intereses geopolíticos y militares de terceros países".
En ese sentido, y en una crítica al modo en que Estados Unidos resuelve los conflictos en esa zona, recordó que Argentina sufrió el terrorismo de Estado entre 1976 y 1983, cuando miles de personas fueron torturadas y asesinadas, y sin embargo "no hubo un solo caso de venganza" sino que el gobierno posibilitó "la actuación del Poder Judicial" para juzgar y condenar a los represores.
"Ningún represor murió en Argentina porque explotó una bomba debajo de su automóvil, o por un misil dirigido a su domicilio o por la intervención militar, decididas cualquiera de estas acciones por el Estado. Tampoco el Estado argentino secuestra gente y la traslada a cárceles clandestinas o campos de detención", sentenció el Canciller.
También recordó que Argentina es una "tierra de redención" para personas que son perseguidas en sus países de origen y que en cada reunión con los dirigentes de dichas comunidades.
Fuente: Infonews