Acomodamientos

Un intendente y un diputado, los casos gelatinosos que en el basualdismo llaman la atención

Aún no asumen y ya hubo confusos episodios: ¿Tuvieron contactos con el PJ? Los argumentos de los protagonistas y las especulaciones cruzadas. Por Sebastián Saharrea.
domingo, 22 de noviembre de 2015 · 07:12
Por Sebastián Saharrea

Julián Gil y Enrique Castro tienen en común que fueron recientemente electos -el primero intendente de Caucete y el segundo diputado nacional-, ambos por el lado del basualdismo. Tienen en común además que los dos ya quedaron en medio de versiones de supuestos contactos con referentes del Frente para la Victoria aún sin haber asumido. Lo hicieron en público, dicen los aseguran haberlos visto. Si es así, ninguno de los dos se cuidó de hacerlo -si es que tenían la intención- en un ambiente privado para quedar resguardados de interpretaciones extrañas. Los dos lo niegan, pero en ambos casos la sospecha basualdista es real.

Gil es el flamante mandatario comunal caucetero luego de haber irrumpido con fuerzas en el departamento del Este desplazando al peronismo, que postulaba a Mariela Ginestar pero que tenía sería dificultades para obtener la unidad con Juan Elizondo y Emilio Mendoza. Ganó por una diferencia importante Gil de la mano del basualdismo, donde debió superar la instancia de una Paso que no era nada fácil y hasta puede considerarse una sorpresa el hecho de haber desbordado a un referente territorial como Silvio Ibañez.

En la semana que se cierra vivió un par de episodios al menos algo confusos: El lunes estuvo en la reunión de un alto referente macrista a nivel nacional como Emilio Monzó en la casa particular del senador, y el martes –apenas un día después- hay quien lo vio en el acto de Daniel Scioli en plena Villa Krausse y entremezclado con otros intendentes. Él dice que justo estaba en la plaza cuando fue el acto, pero por otra cosa (ver aparte). Y que apoya a Macri, aunque sólo por orden partidaria.

El encuentro con Monzó fue una suerte de alineación del basualdismo con Macri a nivel nacional. Se trata del principal operador político en el interior del país del PRO, que llegó especialmente a la provincia para reunirse con la primera plana basualdista, entre ellos los 6 intendentes electos.

El basualdismo en general decidió respaldar la candidatura de Macri, pero también decidió no hacerlo de manera frontal. Ni siquiera oficial: ese apoyo es de la mayoría de los funcionarios y dirigentes, pero no todos. Hay otros que prefieren a Scioli, y aunque deben hacerlo de la manera más prudente posible, no debería ser considerado una deslealtad contra el partido, ni un acto en contra de los intereses del basualdismo.

El caso de Julián Gil, en mandatario caucetero, es confuso. Es que Gil proviene del peronismo, y hasta manifestó sus intenciones de candidatearse a la intendencia que finalmente ganó por el lado del oficialismo, pero no encontró espacio para hacerlo por la superpoblación de intereses y recién allí fue cuando se unió al basualdismo.

No es extraño entonces que en la instancia del ballotage prefiera a Daniel Scioli sobre Mauricio Macri. Lo que sí llamó la atención en el basualdismo y en el macrismo local que participó de la reunión con Monzó es que haya decidido asistir a un acto público como el cierre del candidato del Frente para la Victoria. O al menos, como él dice, que justo eligiera la plaza de Vila Krause para juntarse con alguien en el mismo momento en que llegaba Scioli. Que eso ocurra justo un día después del encuentro de todo su partido con Macri, aunque es cierto que desde allí no se desprendió un apoyo partidario al PRO.

Lo que interpretan sugestivo es si esa decisión de aparecer en el bloque de Scioli puede llegar a ser un anticipo de alguna movida en la provincia, como un eventual desprendimiento de las filas basualdistas para reportar en el FpV. Más aun teniendo en cuenta la histórica dificultad que afrontó el basualdismo en retener a los intendentes que llegaron con su boleta y luego parten (Monla, Castro).

Otro caso es el del camionero Enrique Castro, recientemente electo como diputado nacional por la boleta del basualdismo, donde logró atravesar una interna contra José Luis Gazzé y luego consiguió los votos para llegar a la Cámara Baja. Lidera el gremio de los camioneros en San Juan, está claramente alineado al jefe Moyano, pero pertenece a la CGT local y no despotrica de los emblemas peronistas.

Como Moyano se muestra claramente relacionado a la candidatura de Mauricio Macri –incluso inauguraron juntos un monumento a Perón- llamó la atención que apareciera quien dice haberlo visto en el lobby de un hotel cinco estrellas tomando café con un legislador nacional importante del oficialismo la semana pasada. La versión indica que ocurrió en un encuentro que tampoco se realizó en un ambiente privado, sino en una mesa pegada a la ventana del hotel. Es decir, sin ningún intento de preservarla para la intimidad. Castro niega de plano haber mantenido contacto con alguien del FpV (ver aparte).

De igual modo, en el basualdismo repitieron siempre aún en campaña sus preferencias de Gazzé como candidato a diputado porque no tenían claro que Castro no se despegara. Con cierta lógica, interpretan que el líder camionero local seguirá los pasos que le marque la conducción nacional de Moyano.

Eso podría representar una fuga del massismo al macrismo, la estructura con la que aparece mejor relacionado Moyano. La sorpresa es ahora de los macristas, que también lo advierten con contactos para el lado del peronismo. Interpretan que el vínculo de Castro que lo arrastra al peronismo es Mauricio Ibarra, otro de los basualdistas que no parece decididamente inclinado a Macri, más bien lo contrario. Desde que perdió en Rawson son contadas las ocasiones en que se lo escuchó, ninguna en referencia al duelo presidencial como sí lo hizo toda la primera plana basualdista (Conti, Colombo, el propio Basualdo, Orrego, Martín) en apoyo a Macri. 

Tal vez en esa instancia recobren significado las palabras del secretario general de la CGT sanjuanina y líder de la UOCRA hace una semana. Interpretó el futuro del movimiento sindical y dejó una frase reveladora. Dijo que "si gana Macri, la CGT será una sola, no importa quién la conduzca pero estar”.

Gil: "Estuve en la plaza de casualidad”

"En realidad yo estuve de casualidad  en Rawson ese día, pasé por Rawson pero no he estado ni en el escenario ni en el acto”, dijo el intendente electo por el basualdismo en  Caucete, Julián Gil sobre su presencia en Villa Krause en momentos en que era el acto de Scioli. "Si bien soy afiliado al Partido Justicialista no he ido en carácter de nada. Yo he pasado directamente por Rawson, mientras estaba el acto yo estaba en la plaza. Absolutamente nada que ver, era por algo personal. Yo tenía que hablar con unas personas que habían llegado hasta ahí que son de zona alejada, nos teníamos que reunir un ratito y nos juntamos ahí para conversar un rato y de ahí me vine”, aseguró. 

El caucetero afirmó que "cuando estaba en la plaza se escuchaban los parlantes (del acto de Scioli) pero yo estoy trabajando y  tengo toda la gente mía trabajando para la campaña de Macri”.  Sobre si no pensó que su presencia en la plaza justo cuando era el acto de Scioli podía traer malos entendidos, Gil dijo que "no me interesa”. Y remarcó: "Tengo entendido que Basualdo tiene una línea, yo estoy en la pata peronista pero no significa que me voy al Frente para la Victoria. Nosotros quedamos fuera de los dos lados, porque fuimos con Massa. Basualdo puede decir lo que quiera,  yo no soy Basualdo, yo tengo libertad propia y con mi gente puedo apoyar a quien quiera. Nuestro espacio está alineado y respetamos la estructura del PRO, estoy trabajando para Macri, porque es una conveniencia para el departamento en la actualidad, no coincido pero hago lo que me conviene para el departamento. Ninguno de los dos candidatos actuales son mis candidatos. Yo soy dueño de mi ideología política, no me juego por nadie, más allá de que esté trabajando con Basualdo en el mismo espacio”. 

Castro: "¿Con Ruperto Godoy? Yo no”

"¿Con Ruperto Godoy? Yo no”, dijo el camionero Enrique Castro sobre su reunión con el Senador en la confitería de un hotel. "Yo a Ruperto lo vi el día de las elecciones que nos vimos en la escuela donde yo voté, pero de ahí que no lo veo. Yo lo diría si me hubiera reunido, pero no nos juntamos y no hablamos de política porque él está en otro sector y nosotros estamos enfrentados con el kirchnerismo, así que menos que menos puedo juntarme con él”, aseguró el líder de STOTAC. "No hay nada, no hemos hablado nada”, aseguró el diputado nacional electo y agregó que "debe ser una confusión. Yo he estado toda la semana en Buenos Aires y con quien sí me he reunido es con Emilio Monzó de Macri y la semana anterior tuve una reunión con Sergio Massa, pero con Ruperto Godoy ni ahí”.

El  gremialista afirmó que "con Basualdo está todo bien, tratando de solucionar todo para asumir” y dijo que "por ahora yo no me arrimo con nadie. Estamos en conversaciones con Basualdo, estamos ahí analizando todo”. 

Comentarios