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SUSCRIBITE¿Por qué le siguen pagando el sueldo a un juez que está separado del cargo y no trabaja mientras le hacen un juicio para ver si seguirá o no siendo juez? La respuesta está en la escandalosa historia de Luis Armando Balaguer (58), un sanjuanino que llegó a ser juez federal en Bahía Blanca y terminó destituido por una serie de ilícitos, entre ellos, sacar autos cero kilómetros de concesionarias y relojes de una joyería sin pagar un solo peso, invocando su magistratura.
Mientras le hacían el jury, Balaguer llevó hasta la Corte Suprema de Justicia -la máxima institución judicial del país- su reclamo para que le siguieran pagando el sueldo de juez federal –esos sueldos son más elevados que el de los jueces de las provincias-.
El planteo jurídico de Balaguer fue que ése salario era su único ingreso económico para vivir, tanto para él como para su familia. La Corte Suprema le dio la razón. Y dijo que, mientras tuviera fueros, correspondía que siguiera cobrando el sueldo que le pagaba el Estado.
La Corte de Justicia de San Juan adhirió históricamente a ese precedente que sentó Luis Armando Balaguer. Y, desde los ´90, el criterio fue seguirle pagando el sueldo a cada uno de los jueces que afrontaron un jury hasta el momento en que fueron destituidos.
Ese beneficio llegó a Javier Cámpora, Lucy Rodríguez, Carlos Reinoso, María Elena Gómez y Alejandro Aguiar Arévalo, según informó una fuente de la Corte. Y ahora también alcanza a Carlos Macchi, quien sigue percibiendo su salario mensual, de unos 35.000 pesos.
De Jáchal a Bahía Blanca
Luis Armando Balaguer comenzó a incursionar en la justicia como empleado en el Ministerio Público en Jáchal, donde está la Segunda Circunscripción Judicial de la provincia. Luego se le perdió el rastro. Pero un día sorprendió a todo el ambiente judicial sanjuanino cuando se supo que el Congreso de la Nación lo había postulado y el presidente Carlos Menem lo terminó nombrando como juez federal en Bahía Blanca, un lugar donde la actividad pesquera e industrial hace de la justicia federal una institución muy poderosa.
Recuerdan los más memoriosos de la Justicia local que el entonces senador justicialista catamarqueño Vicente Leonides Saadi –ex gobernador de esa provincia- “fue el que muñequeó para que lo nombraran” a Balaguer.
Pero no duró mucho. Balaguer asumió en 1989. Fue suspendido en 1992. Y destituido en 1993. Tres años después, el 27 de noviembre de 1996, la jueza subrogante María del Carmen Valdunciel de Moroni lo condenó a 6 aos de prisión e inhabilitación absoluta perpetua, accesorias legales y costas, por considerarlo autor del delito de cohecho pasivo. En diciembre de 2002, la Cámara Federal de Apelaciones de Bahía Blanca confirmó esa sentencia.
En esos tres años como juez federal en Bahía Blanca, Luis Balaguer debió afrontar diversas acusaciones: Malversación de caudales públicos, incumplimiento de los deberes de funcionario público, abuso de autoridad y privación ilegítima de la libertad, violación de los deberes de funcionario público, enriquecimiento ilícito y amenazas.
Según los archivos judiciales, en Bahía Blanca Balaguer adquirió autos cero kilómetros de concesionarias sin pagar un solo peso, invocando su condición de juez federal. Y también hizo lo mismo en una joyería, donde adquirió relojes.
De Chimbas al Norte
Por su condición de sanjuanino, Balaguer llegó a estar preso en el Penal de Chimbas, donde sufrió la mayor parte de su prisión preventiva. Luego también estuvo en la cárcel de Villa Floresta. Lejos de reinsertarse, cuando comenzó a gozar de salidas transitorias, violó ese beneficio y se trasladó al Norte del país.
Allí continuó con su raíd. En la ciudad de San José de Metán, en Salta, el ex magistrado federal fue detenido por estafas reiteradas. En esa ciudad salteña figura la estafa al comercio “León Hogar”, donde había comprado muebles abonando con cheques apócrifos. En un juicio abreviado realizado el 28 de mayo de 2010 en Salta, el ex juez Balaguer fue condenado a un año de prisión de cumplimiento efectivo por tales ilícitos.
“Chamuyo”
De Salta se fue a San Miguel de Tucumán. Allí “chamuyó” a un militar retirado que integra la Asociación de Suboficiales Retirados del Ejército, a quien le había mentido que era “muy amigo del gobernador y que podía conseguir subsidios para dicha entidad”. Antes le había sacado la suma de 150 pesos.
Según el relato periodístico de los medios norteños, Balaguer le pidió prestado el teléfono al militar retirado para realizar una llamada a fin de diligenciar ese subsidio y luego se marchó. El jubilado decidió chequear a quién había llamado y descubrió que era un número cualquiera, que no estaba relacionado con un ente gubernamental, ni tampoco oficial. Lo denunció y Balaguer terminó preso nuevamente.
La juez subrogante María del Carmen Valdunciel de Moroni dijo, en 1996, que Balaguer poseía una extraña personalidad y que, en cierto momento, había pensado en que podría ser inimputable. La existencia de anomalías fueron constatadas por una serie de estudios psiquiátricos, pero tales falencias no le impidieron al acusado comprender la criminalidad de los ilícitos, ni dirigir sus actos.
Su herencia aún pesa
Ulpiano, el peor de la clase. Los dos tribunales federales de Bahía Blanca están vacantes.
Santiago Ulpiano Martínez, el juez subrogante de la ciudad que se negó a detener a Vicente Massot -director del centenario diario La Nueva Provincia- es una pesada herencia que el sanjuanino Luis Armando Balaguer dejó en Bahía Blanco en sus tres años como juez federal.
Ulpiano, como todo llaman al funcionario judicial, fue noticia nacional cuando no quiso meter preso al empresario periodístico, a pesar de las pruebas que lo vinculan con los secuestros y homicidios de los operarios gráficos Miguel Ángel Loyola y Enrique Heinrich
Pero Ulpiano no es juez, sino secretario, sin concurso para ejercer la magistratura. “Llegó a ese lugar de la mano de Luis Armando Balaguer, el ex juez federal de Bahía destituido durante la fiesta menemista de los noventa, y condenado a prisión por estafas reiteradas, llevarse relojes sin pagar, falsificar documentación para sacar créditos y retirar autos de varias concesionarias a pesar de que nunca puso un solo peso”, informó el diario nacional Tiempo Argentino.
Este medio agregó que Ulpiano también rechazó guardar entre rejas al ex capellán del V Cuerpo del Ejército, Aldo Vara, acusado de complicidad con los genocidas de la región.

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