Un intento desesperado por no ser reconocido terminó convirtiéndose en un detalle tan curioso como inútil para un delincuente que, pese a su maniobra, terminó detenido y condenado. El sujeto, que había cometido un robo vistiendo una camiseta de River, intentó despistar a la Policía cambiándose la casaca por una de Boca, aunque el plan le salió mal porque fue identificado y terminó tras las rejas.
El hecho ocurrió el 31 de marzo, cerca de las 10:40 en Rawson, cuando una menor que regresaba del colegio fue sorprendida por el ladrón. La misma se encontraba en el Conector Sur y Dr. Ortega, cuando fue atacada por Santiago Díaz, quien llevaba puesta una camiseta de River, gorra gris y pantalón blanco, y le arrebató el celular.
Tras el violento robo, el delincuente escapó corriendo junto a otro sujeto que vestía remera blanca y gorra, ambos en dirección al barrio La Estación. La menor logró encontrarse con policías y describió la vestimenta de los ladrones, lo que permitió activar rápidamente un operativo.
Personal de la Unidad Motorizada 2, que patrullaba el barrio, detectó a Díaz cerca de la manzana 22. Al advertir la presencia policial, el sospechoso huyó e ingresó a una vivienda ubicada en la casa 11 de esa manzana. Los efectivos solicitaron autorización al propietario, Alejandro Videla, quien permitió el ingreso. Dentro del domicilio, los uniformados encontraron al sospechoso escondido debajo de una cama.
Fue entonces cuando quedó al descubierto su curioso intento de engañar a los policías, ya que no llevaba la camiseta de River con la que había cometido el robo, sino una de Boca. Pese al cambio de camiseta, Díaz fue aprehendido de inmediato.
En ese momento no tenía el celular robado, pero el procedimiento continuó. Debido a la hostilidad del entorno, los policías decidieron trasladar la intervención a la sede policial para resguardar la integridad del personal, de los móviles y del propio detenido.
El caso fue comunicado al Sistema Acusatorio y al lugar se presentó el ayudante fiscal Mariano Teja, quien informó lo sucedido al fiscal de turno Francisco Micheltorena, ordenándose el Procedimiento Especial de Flagrancia.
Posteriormente, con la intervención de Policía Científica, se realizó una inspección en la vivienda donde había sido encontrado Díaz. Con autorización del propietario, los investigadores revisaron el lugar y hallaron en el exterior de la casa, debajo de una palangana blanca, el celular robado, la camiseta de River y la gorra gris que el ladrón llevaba al momento del arrebato. Todos los elementos fueron secuestrados.
La causa fue investigada por el fiscal Cristian Gerarduzzi con la asistencia del ayudante fiscal David Peña, quienes finalmente llevaron a juicio a Díaz. El acusado aceptó un acuerdo, mediante el cual recibió una condena de seis meses de prisión efectiva, además de la declaración de reincidencia y la prisión preventiva. Por tal motivo, marchó preso al Penal de Chimbas quien se cruzó de bando y el tiro le salió por la culata.