A poco más de 9 años del brutal asesinato del barrabrava “Catita” Moreno en Concepción, su asesino volvió a la escena pública. Víctor “El Chino” Díaz, quien goza de libertad condicional, cayó detenido de nuevo en Rawson, pero por supuestas agresiones contra su pareja.
Víctor Ariel Díaz, alías “El Chino”, fue protagonista de uno de los asesinatos más brutales que se recuerden en la última década. El otrora barrabrava de San Martín fue quien, por una disputa interna entre facciones rivales, mató a Andrés “Catita” Moreno el 19 de abril de 2015.
Se habló que el conflicto fue por el manejo de las entradas, pero también se dijo que hubo un tema de drogas. El “Catita” era de La Rioja Chica y a “El Chino” vivía en la calle Catamarca. Aquel día, en la tarde noche, Moreno fue a buscar a Díaz a su casa y ahí mantuvieron una fuerte discusión que terminó cuando este último golpeó y casi degolló al primero.
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Otros tiempo. "El Chino" Díaz a poco de ser detenido. Al lado, el "Catita" Moreno.
Allí también estuvieron Alberto Caballero y José Segovia, que no participaron directamente en el crimen. El cadáver del “Catita” fue arrojado a un contenedor y luego lo prendieron fuego con intención de borrar las huellas del asesinato.
Los tres terminaron por aceptaron su participación en el asesinato. El 17 de abril de 2017, Víctor Ariel “El Chino” Díaz firmó el acuerdo de juicio abreviado y el juez Juan Carlos Caballero Vidal (h) lo condenó a 11 años y 10 meses de prisión por homicidio simple. Esto, pese a que el fiscal y la propia defensa del barrabrava habían acordado una pena de 12 años y 4 meses de cárcel. Por su parte, Segovia y Caballero consiguieron la suspensión de juicio a prueba a cambio una suma de dinero y trabajos comunitarios.
Díaz pasó un tiempo en el penal de Chimbas, pero obtuvo el beneficio de salidas transitorias a los pocos años. En 2022 consiguió la semi libertad y en 2023 empezó a gozar de las salidas transitorias. La condena la cumple en 2027. Para entonces ya estaba en pareja con una estudiante y militante peronista. “Nos conocimos a través de la Cámpora y me siguió visitando en la cárcel”, declaró.
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La audiencia. La ayudante fiscal Cecilia de la UFI CAVIG y el ayudante fiscal Germán Riveros.
Hace 9 meses se fue a convivir con esa mujer y en el último mes alquilaron un departamento en Rawson. Según “El Chino” Díaz, a partir de sus contactos con un alto dirigente de la CGT y de un exsenador justicialista trabajó en una empresa que presta servicio en Veladero, pero en los últimos meses estaba esperando volver a subir a la mina.
Según su pareja, desde que lo visitaba en la cárcel sufrió maltratos físico, verbal y psicológico por parte de Díaz, incluso recibió amenazas de matar a sus padres. La mujer denunció que el martes 6 de agosto último discutieron y que “El Chino” la agarró en el baño, donde la tomó de los cabellos y la golpeó.
Ese día se armó un gran revuelo y a los minutos llegó una patrulla policial de la Comisaría 24ta, que detuvo a Díaz. La muchacha lo denunció por las agresiones en la UFI CAVIG, mientras que él hizo lo mismo en el mismo organismo. El hombre aseguró que fue ella quien lo agredió y él jamás la lastimó.
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La magistrada. La audiencia de este lunes estuvo presidida por la jueza Gloria Chicón.
Este lunes se concretó la audiencia de formalización y la ayudante fiscal Cecilia Cangelosi imputó a Víctor Díaz del delito de lesiones leves, agravada por el vínculo y amenazas simples, todo en contexto de violencia de género.
El defensor oficial Germán Riveros, por su parte, aseguró que su cliente no agredió a la denunciante, que a él le dieron 7 días de reposo por las lesiones que sufrió por parte de la mujer y se opuso a la prisión preventiva, tal como pedía la representante del Ministerio Público Fiscal. En su descargo, Díaz casi llora implorando a la jueza Gloria Chicón que no lo mandara de nuevo al penal de Chimbas. Quiere volver a trabajar, aseguró.
La magistrada dio por formalizada la investigación penal preparatoria por tres meses y otorgó la libertad al homicida, con la condición de que no se acerque a la denunciante, que no mantenga contacto con ella ni la moleste y le prohibió salir de la provincia.