Una instructora del Servicio Penitenciario Provincial (SPP) fue denunciada en la justicia por presuntamente obligar a una aspirante a hacer ejercicios en medio de un ataque de asma. La familia de la aspirante, identificada como Milagros Cortez (24), manifestó en la denuncia que misma muchacha le dijo que no se sentía bien a la instructora, pero a ella poco le importó su dolencia e igual forma la obligó a hacer ejercicio.
La chica se encuentra en grave estado de salud y por ello permaneció internada en el Hospital Marcial Quiroga. Según allegados de la joven, la chica tiene perforado uno de sus pulmones y su estado es crítico.
Según la denuncia radicada, la instructora que estaría en la mira es Claudia Angélica Brizuela Tello. La investigación ahora está en manos de la UFI Delitos Especiales y en este momento se encuentra en una investigación previa a la formalización. Según el fiscal del caso, se han pedido diferentes estudios para confirmar qué ocurrió y ahí llegar a la conclusión si hay un responsable o no de este hecho.
Dato: desde la familia aseguran que ella antes de entrar a la escuela dijo que sufría asma y estaría asentado. Agregando que nunca fue un impedimento para en la carrera.
La denuncia se radicó la semana pasada en UFI Delitos Especiales y ahí dieron a conocer que Milagros está haciendo la residencia para ser agente penitenciaria del Servicio Penitenciario Provincial (Penal de Chimbas) y que está pronto a ser nombrada.
Las complicaciones de salud comenzaron el 16 de mayo cuando la chica llegó a su casa porque se sentía mal, manifestando que le dolía mucho el pecho y el abdomen y que el viernes (17 de mayo) seguía igual.
Milagros el sábado ya no aguantaba más el dolor y una hermana la envió a un puesto sanitario para que la revisaran y la derivaron al Hospital Marcial Quiroga. Ahí la atendieron y le dieron el alta. La muchacha siguió mal y la volvieron a internar en el hospital de Rivadavia, pero dejándola internada.
Le realizaron un estudio y salió a luz que la chica tenía perforado un pulmón. Los familiares confirman que los doctores empezaron a preguntarles si la chica había sufrido golpes o algún tipo de exigencia.
Ellos no sabían nada al principio pero le empezaron a preguntar a sus compañeros si había pasado algo y estos le comentaron que la habrían sobre exigido a pesar de que ella ya había dicho que se sentía mal.