W.G. el 16 de marzo de este año se tenía que presentar en la Justicia porque se iba a realizar un juicio en su contra, ya que estaba señalado de haber abusado sexualmente de su hija biológica, que actualmente tiene 10 años. Pero no fue nunca. En marzo presentó un parte médico, en el cual alegaba una lumbalgia que le impedía trasladarse. El juicio se pospuso una y otra vez durante meses ya que siempre informaba una excusa nueva, pero en agosto de este año cambió todo.
En Tribunales se llevó a cabo un juicio muy importante (no se dan detalles para resguardar la identidad de la víctima) y W.G. estuvo presente en todas las audiencias. Es decir que podía asistir a otras auditorias y no a las que estaban en su contra.
La presencia de W.G. en este juicio quedó registrado por las fotografías que sacaron Tiempo de San Juan y otro medio. Las mismas fueron observadas por los fiscales de ANIVI que llevaron la investigación del caso, Roberto Mallea y Andrea Insegna, y pidieron al juez de Garantías en turno Eugenio Barbera la inmediata detención de este sujeto. El magistrado dio el “ok” y la misma se realizó el pasado 23 de agosto.
Desde marzo hasta agosto, la fiscalía hizo al menos otras tres audiencias pero W.G. nunca se presentó.
Este 25 se hizo la audiencia en su contra y los fiscales explicaron el porqué de la detención al juez Barbera. Luego dieron a conocer los hechos en contra de W.G. Según explicaron este sujeto abusó al menos en tres ocasiones a su hija biológica, que ahora tiene 10 años.
La Cámara Gesell realizada a la menor pudo confirmar que este sujeto en una ocasión le ofreció regalos a su hija pero si él podía tocarla. En otro episodio, ella estaba durmiendo y W.G. se acostó con ella y la manoseó. Otro ocurrió cuando ella se estaba bañando. En el último, la nena estaba jugando con su hermano, su papá se acercó y ella se lo sacó de encima y le dijo que no la iba a tocar de nuevo. W.G. no se quedó callado, agarró a su hija y la amenazó diciéndole que iba a matar a su mamá si ella decía algo.
Dato: el caso empezó siendo investigado por personal especializado en Caucete, pero el asesor oficial se dio cuenta que la situación era muy grave e hizo la denuncia en UFI ANIVI.
Estaba estipulado que este viernes se iniciara el debate contra W.G., pero los fiscales de ANIVI y la abogada defensora del acusado, Liliana Belén, llegaron a un acuerdo de juicio abreviado. Los términos fueron presentados al juez de Garantías, Eugenio Barbera, y este homologó lo pactado condenando a W.G. a la pena de 3 años de prisión efectiva por el delito de abuso sexual simple reiterado agravado por el vínculo y por la convivencia preexistente con una menor de 18 años.
Cabe destacar que este hombre ya fue condenado en noviembre de 2020 en Flagrancia por portación de arma de fuego civil y recibió 1 año y 2 meses de prisión condicional. Esta condicionalidad se revocó y quedó una pena única de 4 años y 2 meses de prisión efectiva.