El pasado 27 de febrero, el francés Carlos Botelho (43) fue hallado muerto en su departamento de Capital. La causa de su muerte fue natural, aparentemente un paro cardiaco. Pero los investigadores siguieron en la búsqueda de información y encontraron dos irregularidades que ahora son motivo de investigación.
Cuando los fiscales de la UFI N°4 de Delitos Especiales, Francisco Micheltorena y su ayudante Recio unieron los cabos de la información personal del francés encontraron algo que no encajaba: la información de los dos vehículos que le pertenecían a Botelho tenían información apócrifa.
Cuando la policía allanó la vivienda del francés encontraron un auto Citroën y una moto 150cc. En estos vehículos la irregularidad estaba en que las patentes no coincidían con el número de chasis.
Es decir que el francés tenía dos vehículos ‘mellizos’. Esta situación ocurre mayoritariamente cuando los autos son robados y se les cambia la patente con la intención de que el vehículo “desaparezca”.
Con esta información, desde la UFI indicaron que los vehículos quedaron secuestrados en el Depósito Judicial y que ahora la investigación fue derivada a la comisaría 3ra bajo las directivas del juzgado de instrucción en turno. Explicaron que la moto y el auto deberán ser peritados por Criminalística para así establecer su procedencia.
Un dato no menor es que Carlos Botelho no tenía antecedentes penales y tampoco se lo implicó a ningún delito tanto en San Juan como en Francia, donde nació.
Investigadores de la fuerza dicen que aparentemente el francés fue la víctima. Ya que él cuando llegó puede que haya confiado en alguien y compró estos vehículos sin saber su verdadera procedencia.
¿Quién era Carlos Botelho?
Carlos era oriundo de Francia y era de profesión ingeniero. Tenía 43 años y vivía hace unos 10 años en la provincia. Era un hombre de pocas palabras, tenía poca relación con sus vecinos. Lo poco que sabían de él era que tenía pocos amigos y que hace unos meses había terminado una relación amorosa con una mujer.
Él se fue de Francia aparentemente por problemas personales. De un día para otro decidió irse dejando toda su vida y su familia en este país.
Botelho fue hallado sin vida en las escaleras del dúplex donde vivía. Cuando la Policía entró el pasado 27 de febrero a la vivienda estaba sentado en las escaleras sin signos vitales. Su vecina se percató que había algo raro porque desde hacía mucho no lo veía, por esta razón llamó al 911 y alertó sobre la situación.
Desde la fiscalía dijeron que Botelho tenía muchas patologías que le deterioraron la salud, información que se dio a conocer por la autopsia que se le realizó en la Morgue Judicial.