A cuatro meses de la condena contra el sujeto que asesinó a su novio policía, Diego Espejo cuestionó a la Justicia por la condena que recibió y acudió a un tribunal superior, a través de su defensa, para que revean el fallo. Es que luego de haber analizado los fundamentos de la sentencia, el abogado defensor del homicida impugnó la decisión e insistió con que fuera revisada.
Gustavo De la Fuente, representante del joven de 28 años que fue penado con prisión perpetua por matar a Oscar Mura, sostuvo frente al Tribunal de Impugnación el mismo planteo que hizo durante las audiencias del juicio: que su patrocinado actuó en defensa propia ante el miedo de ser atacado una vez más.
Acorde informaron fuentes allegadas, el letrado indicó que si bien manipuló el arma reglamentaria lo hizo estando esposado, ya que en el elemento de seguridad se encontraron restos de pólvora.
Por su parte, la Fiscalía encarnada por Francisco Micheltorena se mantuvo firme con su teoría del caso, que señaló que Espejo lo atacó por la espalda. Con las pruebas que acompañaron esa versión del Ministerio Público, el tribunal colegiado compuesto por los jueces Federico Rodríguez, Ana Lía Larrea y María Gema Guerrero lo condenó por homicidio doblemente calificado por alevosía y por el vínculo.
Ahora, el Tribunal de Impugnación integrado por Benedicto Correa, Juan Carlos Caballero Vidal (h) y Fernando Echegaray deberá resolver sobre esta situación y respaldar el fallo, o bien revocarlo a su criterio.
El caso
El hecho ocurrió el 19 de marzo. Según afirmaron las fuentes consultadas, ambos estuvieron tomando bebidas alcohólicas en un bar. Sobre las 2:30, llegaron al departamento que alquilaba el policía, sobre calle Eladio Quiroga, en el interior del barrio Sarmiento, en Chimbas.
Según la investigación, llegaron en completo estado de ebriedad, tuvieron relaciones sexuales y, luego, Mura se durmió. Aparentemente, Espejo habría encontrado un preservativo usado -y no con él-, lo que causó la furia del joven. Sigilosamente, fue hasta el lugar donde el policía guardaba el arma y le disparó en cuatro ocasiones, causándole la muerte de manera instantánea.