Un joven que recién salía de estar detenido en una comisaría de Chimbas, volvió a caer preso por abrir dos autos e intentar robar algunos efectos. Lo pescaron in fraganti y fue sometido a un proceso penal en el Sistema de Flagrancia, donde se salvó de ir a la cárcel y evitó el juicio a cambio de realizar trabajos comunitarios y pagar la suma de 8 mil pesos.
El protagonista de este caso es un tal Ramiro Leonel Charro, quien el primer día del año cayó detenido por provocar desorden en la vía pública y fue alojado en la Seccional 17ma de Chimbas, informaron fuentes policiales y judiciales. El día 2, a las 9 de la mañana, el joven recuperó la libertad, pero no tuvo mejor idea que abandonar la comisaría y meterse de nuevo en problemas.
Mientras caminaba por la calle Misiones en Villa Ariza II, vio un auto Dodge 1500 con un vidrio bajo. Ni lerdo de ni perezoso abrió el vehículo y se metió al interior para sustraer una mochila, un kit de botiquín, matafuegos y balizas, dos remeras, un cargador de celular y otros efectos, según el informe del Ministerio Público Fiscal.
Todo esto fue visto por un tío del dueño del auto, que salió detrás del ladrón. Más tarde, Charro abrió la puerta de un Renault 19 estacionado sobre calle Laspiur, también en Villa Ariza II. Para entonces, ya lo venían siguiendo de modo que alcanzaron a detenerlo y llamaron a la Policía. En el lugar secuestraron los efectos sustraídos del otro rodado.
El fiscal Alberto Martínez imputó a Charro los delitos de robo y hurto simple en grado de tentativa en concurso real y fue llevado a una audiencia en Flagrancia, donde consiguió que le otorgaran la probation. Esto es la suspensión del juicio a prueba, en su caso por el término de 1 año. Acordó que realizará trabajos comunitarios por 50 horas, en el plazo de 4 meses, en la municipalidad de Chimbas y además pagará la suma de 8.000 pesos como forma de reparar el daño ocasionado. También se dispuso que tiene prohibido acercarse a los damnificados.