El nombre de Nahuel Sosa no es la primera vez que aparece en los portales de noticias de la provincia. Antes de ser noticia por ser el principal señalado por el asesinato de Matías "El Pochi" Maurín, el familiar de los "Los Pastelitos" Sosa -familia reconocida por su pasado delictivo- su foto estuvo en todas las portadas por haber quedado al borde de la muerte tras ser violentamente atacado por una patota.
En abril de 2020, también en el interior de la Villa del Sur, diez personas le dieron una brutal paliza que lo dejó con tremendas heridas en su cuerpo a tal punto que estuvo 9 días en Terapia Intensiva peleando por su vida.
Los agresores, pertenecientes a una familia de apellido Ponce, lo atacaron cuando Nahuel cruzaba hacia la casa de su abuela. Según relató un vecino en aquella oportunidad, lo golpearon entre diez hasta que pensaron que lo habían matado y lo tiraron a una pileta que hay en ese descampado. Al joven lo trasladaron hacia el hospital Rawson, en gravísimo estado. Presentaba inflamación en su cerebro, fractura de cráneo y hematomas varios, en distintas partes de su cuerpo.
Días antes de la paliza, la abuela de Nahuel había denunciado a los Ponce porque éstos la habían golpeado brutalmente, ocasionándole hematomas en la cabeza de la mujer. Al parecer, la golpiza a la abuela fue por un motivo insignificante: salió a la vereda de su casa, los miró en un momento "inadecuado" y la trataron de "vigilanta" y la golpearon. La abuela los denunció en la Comisaría 17ª y, desde ese día, la bronca de los Ponce (quienes vivían a cinco casa de los Sosa) acrecentó día a día y terminó desencadenando en la paliza hacia el hoy señalado como asesino de Villa del Sur.