Desde que la chica tenía 7 años, comenzó a abusarla mediante manoseos. Cuando la nena tuvo 9, continuó con las vejaciones y violándola. Y en su adolescencia la dejó embarazada y tuvo un hijo con ella. El abusador era su propio padrastro, que ahora puede recibir un castigo de 10 años de cárcel por aberraciones que cometía contra su hijastra en una casa de Pocito.
El caso fue denunciado a principio de 2019 y este lunes empezó a tener resolución. El acusado a través de su defensor, el abogado Alejandro Castán, y el fiscal Daniel Galvani firmaron un acuerdo para abreviar el juicio y fijar como posible esos 10 años de prisión. La última palabra la tendrá el juez Maximiliano Blejman, de la Sala II de la Cámara en lo Penal y Correccional, que dictará sentencia el próximo 20 de este mes.
El acusado es un changarin de 40 años - se reserva su nombre para preservar a la víctima- que llegó acusado del delito de abuso sexual con acceso carnal, agravado por su condición de guardador. Es que era el padrastro de la víctima. De acuerdo a la calificación del delito, la pena establecida en el Código Penal va de entre los 8 y los 20 años de cárcel.
Fuentes judiciales indicaron que la chica sufrió los abusos casi a lo largo de su vida. La chica se animó contar todo cuando cumplió la mayoría de edad. Relató que su padrastro comenzó a manosear desde que ella tenía 7 años y que a los 9 la violó. Que esos abusos continuaron durante años hasta que la dejó embarazada y fue mamá. Al parecer, nadie sabía lo que sucedía dentro de la casa que compartían en la zona de Pocito y el hombre la tenía amenazada.