El sujeto que fue acusado por abusar sexualmente de la hija de su pareja, una nena de 12 años con la que convivía, fue condenado a 10 años de prisión efectiva por el tribunal colegiado presidido por la jueza Celia Maldonado. De apellido Letelier, el padrastro degenerado había confesado el aberrante acto en perjuicio de la menor e incluso llegó a disculparse con la víctima con un simple: "Perdoname, hija".
Según informaron fuentes judiciales que participaron del juicio, la Fiscalía había pedido una condena de 18 años de cárcel para el imputado. Sin embargo, Maldonado y los otros dos jueces que la acompañaron, Andrés Abelín Cottonaro y Matías Parrón, resolvieron una pena menor para él. De igual modo, el cumplimiento se hará efectivo y será en el Servicio Penitenciario.
Por abuso sexual gravemente ultrajante agravado por la situación de convivencia, Letelier fue castigado después de que quedara al descubierto en mayo de este año. Acorde la teoría del caso presentada por el Ministerio Público, que fue representado por el fiscal Roberto Mallea, el hombre aprovechó que todos dormían para manosear a la niña y hasta tomar fotos de sus partes íntimas.
El relato de la víctima resulta tan repulsivo que, para cuidarla de la revictimización, no se publican los repugnantes detalles del abuso que perpetró en presencia del hermano de la niña.
Por su parte, la defensa del sentenciado, que había solicitado la absolución durante los alegatos, tendrá la posibilidad de apelar el fallo en casi de considerarlo oportuno.