Historias del crimen

El encuentro y el baile familiar que culminó en un asesinato a sangre fría en Chimbas

Lo que era una hermosa noche de verano de 2000, con música y diversión, se transformó en un dramático hecho de sangre. Un joven reventó la cabeza a otro de un escopetazo, todo por una discusión de pareja.
domingo, 20 de septiembre de 2020 · 09:18

No tenía por qué terminar de esa manera. Si al mediodía de ese domingo almorzaron en familia, a la tarde se reunieron con amigos y bailaron. Hasta planearon partir a El Pinar a hacer un asado y seguir la diversión. Pero nunca falta un mal modo, una discusión y un pasado de copas que no quiso que su novia fuese. Y todo se desmadró, lo que era pura fiesta culminó en un asesinato.

Así se dieron las cosas la noche del 6 de febrero de 2.000 en Villa Sarmiento, Chimbas. Fabián Marcelo Furlani, de 20 años, no tuvo chance de nada. Murió en el acto de un fulminante disparo de escopeta que le destrozó el cráneo. El homicida fue Sergio Antonio Mercado, un changarín del Mercado de Abasto de Capital, de 22 años, que horas más tarde terminó detenido.

No eran amigos, pero se conocían y un rato antes habían estado tomando juntos. De la causa judicial se desprende que ese domingo al mediodía, Sergio junto a su pareja almorzaron y luego pasó a buscar a su hermana, a su cuñado y sus sobrinos en la camioneta Ford F-100 de su patrón. Después fueron a visitar a una familia amiga de apellido Cortez. Allí pusieron música y empezaron a desfilar las bebidas.

Un encuentro entre amigos

A esa reunión llegó otra amiga, de apellido Roten. Y sin querer se armó una pequeña fiesta en esa casa de calle Prolongación Sarmiento, en la villa del mismo nombre en Chimbas. También arribó Fabián Marcelo Furlani, novio de Roten, con dos amigos y se sumaron al encuentro. El clima era de fiesta, incluso bailaron, hasta que se hizo de noche.

Pasadas las 21, vieron que no podía quedar todo ahí y decidieron seguir la diversión en otro lugar. Alguien propuso ir al camping de El Pinar a hacer un asado y continuar la fiesta. Hacía calor y la noche se prestaba, entonces la mayoría aceptó la invitación. Menos Fabián Furlani, que aparentemente tuvo una discusión con su novia y se empacó. No solo eso. Le pidió a la chica que no fuese, pero ésta le respondió que se iba con sus amigos.

Ese desencuentro, ese pequeño cruce verbal, sería la piedra de la discordia que más tarde desencadenó la tragedia. Es que mientras todos preparaban la parrilla, los utensilios y las cosas para el asado y cargaban la camioneta, Furlani continuó discutiendo con la joven.

En un momento, subieron en la camioneta. Furlani ya estaba furioso con todos, entonces se acercó al vehículo para pedir por última vez a Roten que se bajara. Pero ella no le hizo caso. Esto puso peor al joven que, desbordado por el odio y el alcohol que tenía encima, empezó a largar golpes a través de las ventanillas contra los ocupantes de la camioneta y pateó la chapa de la Ford. Mercado descendió y discutió fuertemente con Furlani, pero no llegaron a tomarse a trompadas.

El homicida. Este es Mercado, el condenado por asesinato. Esta foto fue publicada por Diario de Cuyo.

Para no seguir la discusión, Mercado se sentó frente al volante, arrancó y salió a toda velocidad. El incidente no frustró el plan de ir a El Pinar. Fue así que el changarín dijo a sus familiares y amigos que primero pasaría por la casa de su patrón a pedir dinero y marcharían rumbo al camping.

Así lo hizo. A todo eso ya eran más de las 23 del domingo. No está claro si fue causalidad que retornara a Villa Sarmiento o en realidad volvió porque aún seguía disgustado con Furlani. La verdad era que estaba muy enojado y con ánimo de tomar revancha. En el trayecto iba maldiciendo al otro muchacho, además sacó la escopeta recortada que llevaba debajo del asiento y la puso sobre el torpedo del vehículo. Como que se preparó por si se cruzaba con ese otro muchacho.

Cuando transitaban a la altura de calle Tucumán y Prolongación Sarmiento, vieron a Furlani parado en una esquina junto a sus dos amigos. Mercado frenó de golpe la camioneta, dispuesto a enfrentarlo. El otro muchacho también lo vio y se fue hacia el vehículo.

Un disparo mortal

Dicen que fue cuestión de segundos. Según los testimonios en la causa, Furlani se acercó a la ventanilla del lado de Mercado, le largó unas trompadas y tiró unas patadas contra el vehículo. La chica Roten bajó de inmediato para frenarlo. Sabía que Mercado estaba armado. Pero éste no le dio tiempo, sacó la escopeta y largó el disparo contra Furlani. El impacto fue de frente y en la cabeza produciéndole el estallido del cráneo. Su muerte fue instantánea.

La único que se quedó allí fue la chica Roten. Mercado arrancó la camioneta y se marchó con su familia. Los policías de la Seccional 17ma llegaron a los minutos y se encontraron con el cadáver del joven de 20 años. No fue difícil identificar al autor del homicidio, dado que la testigo presencial aportó todos los datos.

Sergio Mercado dejó la camioneta en su casa y desapareció. En horas de la madrugada, los policías lo detuvieron en la casa de un cuñado suyo, en la avenida Benavidez. Estaba escondido debajo de una cama.

Sergio Antonio Mercado fue juzgado en agosto de 2001 en la Sala II de la Cámara en lo Penal y Correccional por el delito de homicidio simple. Para la fiscal existió el agravante de la alevosía, pero no hubo pruebas para demostrarlo.

Mercado no negó su responsabilidad en el crimen, pero se aferró a sostener que el disparo fue accidental, que el arma se accionó en medio del forcejeo con la víctima. Afirmó que no sabía manejar un arma. Los jueces no dieron crédito a sus excusas y lo condenaron a la pena de 8 años y 6 meses de prisión y lo confinaron al penal de Chimbas.

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