Hace unos días, en el Médano de Oro, una pareja discutió a los gritos. Un llamado anónimo al 911 alertó a los policías de lo que estaba ocurriendo. El móvil policial fue por el lugar y vio a un sujeto cargando sus cosas en un auto. Este le dijo que había discutido con su pareja y que había tomado la decisión de irse.
Pero cuando cargaba las cosas, los efectivos vieron que llevaba consigo dos armas de fuego: un rifle calibre 22 (con los papeles legales) y un revolver sin la documentación.
Por este delito, el hombre quedó detenido. Ahora fue juzgado por el Fuero Especial de Flagrancia y no solo se lo culpó por el delito de tenencia ilegitima de arma de uso civil, sino también por amenazas.
Según expresó fuente judicial, este hombre recibió la suspensión de juicio a prueba (probation) por dos años, reparación simbólica de 2000 pesos, realización de curso sobre violencia de género, multa de $3000, se le incautó el arma ilegal, exclusión del hogar, prohibición de acercamiento y contacto.
En el juicio salió a luz que la pareja de este hombre había sido víctima de violencia de género. Y por esta razón se tomó intervención al Ministerio de Desarrollo Humano, a la Dirección de la Mujer y de la Niñez para que realice el abordaje correspondiente de este hecho.
