Si algo faltaba para complicar aún más al jubilado acusado de intentar asesinar a su pareja, era el testimonio de la propia víctima. La mujer declaró frente a los policías que investigan el brutal ataque ocurrido días atrás en Rivadavia y formalizó la denuncia contra Juan José Pelayes. En la misma desmintió al sujeto, que en principio afirmó que se agredieron entre ambos, ya que aseguró que fue él quien la atacó estando en la cama y que la hostigaba desde el día anterior.
La declaración de P.G., la mujer de 48 años que recibió un puntazo en el cuello –entre otras heridas- que la dejó al borde de la muerte el pasado viernes 10 de este mes, fue tomada este martes. El único detenido por el caso es Juan José Pelayes, ahora acusado de homicidio en grado de tentativa, agravado por su relación de convivencia y violencia de género.
Después más de 10 días de internación, la mujer mostró una excelente mejoría y pudo declarar dentro del Hospital Rawson ante una psicóloga de la Comisaría de la Mujer y personal de Homicidios. El trámite era necesario en razón de que necesitaban su denuncia y en especial su testimonio para conocer qué pasó dentro de la vivienda de calle Reconquista, en Rivadavia.
Fuentes del caso revelaron, a grandes rasgos, que la mujer contó que Pelayes ya la maltrataba. Que el día anterior al hecho venia hostigándola y agrediéndola verbal y psicológicamente. También relató que esa noche se fueron a dormir y que, en horas de la madrugada del viernes 10 de este mes el hombre se despertó, comenzó a increparla y siguieron discutiendo hasta que la tomó a golpes, comentaron. Agregó que en esos momentos éste se levantó, sacó la navaja que siempre llevaba y que estaba en la mesa de luz y la atacó a puntazos con clara intenciones de asesinarla, según relataron.
El testimonio de la mujer tira abajo la versión que dio Pelayes cuando llegó la Policía, que decía que ambos se agredieron. La declaración de la víctima también respalda los que dijeron sus hijas menores, que la vieron en el suelo ensangrentada mientras que el hombre la arrastraba para meterla de nuevo a la habitación.