Ocho años de prisión efectiva. Esa es la condena que recibió este lunes el delincuente que, junto a un cómplice, perpetró una entradera a plena luz del día en una casa de Capital el miércoles último y atacó a punta de arma de fuego a dos mujeres y a un adolescente. Se llevaron artefactos, dinero, ropa y hasta la camioneta, pero al rato el ladrón fue apresado gracias al llamado de un vecino de la zona de Pocito.
El ahora condenado es Víctor Nahuel Salas Riveros, quien fue sometido a un juicio abreviado en el fuero de Flagrancia. A través de un acuerdo entre su defensa y el fiscal Iván Grassi acordaron la pena de 8 años de prisión de cumplimiento efectivo por los delitos de robo agravado por el uso de arma y violación al aislamiento social, preventivo y obligatorio. El acuerdo fue rafrendado por el juez Eduardo Raed.
También fueron sometidos a juicio su hermana Aixa Agustina Salas Riveros y la pareja de ésta, Nahuel Alejandro Ávila, dado que los efectos robados fueron encontrado en la casa materna en Pocito y supuestamente ambos se resistieron. Sin embargo, ella fue sobreseída –por ser pariente del acusado- en el proceso y sólo su pareja fue condenada a 1 años de prisión en suspenso por dicho delito.

El atraco por el que se lo juzgó a Víctor Salas Riveros ocurrió el miércoles pasado, minutos después de las 14, en un domicilio de calle Pedro Valdivia, cerca de Paula Albarracín de Sarmiento. Esto en el límite entre Villa del Carril y barrio Porres.
El delincuente en compañía de otro asaltante, aún no fue identificado, atacaron a Mariela Zalazar de Agüero en la puerta de su vivienda y la metieron por la fuerza al interior. Con armas de fuego, encañonaron a la mujer, a su madre y a su hijo de 14 años. También las encerraron en una habitación y se llevaron tres televisores, otros artefactos electrónicos, prendas de vestir, dinero e incluso la camioneta Toyota, en la cual escaparon.

El hecho fue descubierto gracias a que un vecino del barrio Lagares, en Pocito, vio a Salas Riveros y a otro sujeto en el momento justo que bajaban las cosas robadas en la casa de su madre en ese mismo complejo habitacional. Esa persona alertó a la Policía y más tarde llegó una patrulla policial a esa vivienda. Para entonces, los delincuentes y la camioneta ya no estaban. Aun así encontraron los objetos robados dentro de esa casa, ahí también apresaron a la hermana y al cuñado de Víctor Salas Riveros. Después atraparon al muchacho cuando éste regresó a la vivienda y se topó con la Policía. La camioneta apareció abandonada en Médano de Oro.