Un delincuente cayó de una manera que, si no fuera que el hecho se dio en el marco de un delito, sería hilarante.
miércoles 1 de abril 2026
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SUSCRIBITEUn delincuente cayó de una manera que, si no fuera que el hecho se dio en el marco de un delito, sería hilarante.
El caco, menor de edad, ingresó a robar a la madrugada en una vivienda jachallera ubicada en calle 25 de Mayo, propiedad de un hombre de apellido Santana.
Al escuchar ruidos, el propietario se despertó y sorprendió al delincuente que emprendió la huida.
Fue con tanto apuro el intento de escape que perdió una zapatilla.
Mediante amenazas de muerte el maleante esperaba que el dueño de casa le devolviera el calzado.
Sin esperanzas de recuperar la zapatilla, el joven emprendió la fuga.
Alertada la policía del robo y del detalle particular, pudo sorprenderlo cerca del Cementerio de Jáchal y aprehenderlo.
