Crudo relato de un testigo clave: "La gente persiguió al conductor en moto, había sangre y gente gritando en todas partes"
El joven presenció la muerte de las dos niñas de 11 años. Y contó como fueron los minutos desesperantes que se vivieron por tratar de alcanzar al conductor que manejaba en completo estado de alcoholemia.
Dolor, impotencia e indignación es lo que sienten los testigos del trágico accidente que se cobró la vida de dos pequeñas de tan solo 11 años. Ailem Páez y Julieta Farías perdieron la vida a manos de Sergio Eduardo Arenas, un conductor que manejaba en estado de ebriedad a bordo de su Peugeot 404 por calle Mendoza entre 14 y 13, Pocito, el último viernes por la noche.
Alan Oro, testigo del accidente fatal, contó a Tiempo de San Juan cómo fue el episodio que duró apenas unos segundos. “Una nena saltó para arriba y cayó con todo. Después el conductor giró para la calle 13 y ahí la bajó, no se sabe bien. Yo pensé que se le había caído algo”, sostuvo. Además, agregó: “A una niña la llevaba en el capot y después la tiró para el costado de la 13 y siguió derecho. Gente lo persiguió en moto pero no lo encontraron”.
El kiosko ubicado por calle Mendoza donde las niñas habían ido a comprar.
Según el testigo, las niñas estaban solas por comprar en un kiosko por calle Mendoza: “Yo estaba comprando en el kiosko y las nenas estaban las dos solas, estaban por comprar y el auto vino con todo. Esto fue tipo 21.30. El auto vino muy rápido. Y las levantó con todo para arriba a una, que murió en el acto”.
Aún conmocionado por el hecho, finalizó: “Ví mucha sangre, muchísima sangre. Una murió en el acto. Me acerqué y todo, le revisaron el pulso y no tenía. La otra sí tenía pulso. Había muchísima gente y sangre. Han quedado manchas en la calle”.